
El linaje de los condes franceses de Toulouse-que surgió desde los tiempos del emperador Carlo Magno- se alargo con el nacimiento de Henri Marie Raymond en una habitación del hotel del bosque, en la población de Albi, el 24 de noviembre de 1864. pero la dicha de sus padres –primos hermanos entre si- duró poco. Al paso de los meses se percataron que de el pequeño Rirí- como le decía la condesa a su primogénito—tenia las piernas debiluchas y chuecas. Este hecho—aunado al fuerte carácter de los primos y la desafortunada muerte del segundo hijo, Richard constantine, a la edad de un año—influyo decisivamente para que el matrimonio naufragara en 1870.
Henri fue confiado a una institutriz. Cuando tenía ocho años, su madre lo llevo a París para que estudiara en el Lycee Fontanes, pero debió regresar a Albi por el problema de sus piernas. Los médicos consultados dictaminaron que no había remedio posible (en aquel entonces, la medicina desconocía lo que era la picnodicostosis, un desorden genético provocado por la consanguinidad de los padres. Que afecta el desarrollo de los huesos, en especial de las extremidades inferiores). Aun así, con la fuerza de voluntad de sus quince años, el muchacho se sobrepuso y pudo caminar con sus cortísimas piernas. Incluso llegó a montar a caballo, pero sufrió dos caídas que le provocaron fracturas esto también influyó para que aquellas no crecieran más. Henri apenas alcanzo una altura de 1.52 metros.
CRONISTA DE LA VIDA NOCTURNA DE PARIS
Durante dos años Toulouse-Lautrec estuvo casi inválido. En este lapso se acerco al arte y la pintura. Su maestro Rene princetea, lo hizo interesarse en los motivos hípicos. Así, el muchacho comenzó a frecuentar los hipódromos. Ahí plasmo sus primeros lienzos, con escenas de carreras y retratos del público asistente.
Sin embargo Toulouse no se limitó a representar lo que todos veían: en sus cuadros también incluyó una despiadada crítica al mundo de las conveniencias sociales y las apariencias. Su siguiente maestro, Fernand Cormon, lo alentó a pintar con un estilo propio. Después de la octava exposición de los impresionistas, Toulouse-Lautrec se convirtió en un artista independiente.
En 1885, a los 21 años, se traslado a Paris y se estableció en el barrio bohemio de Montmartre. A partir de entonces se convirtió en el mejor cronista grafico de la vida nocturna Parisina. Durante las noches frecuentaba los animados cabarets del distrito de Montmartre- como el Moulin Rouge-, donde un nutrido grupo de artistas e intelectuales , entre los que destacaban el escritor irlandés Oscar Wilde, el pintor holandés Vincent Van Gogh y el cantante francés Yvette Guilbert, era atraído por su ingenio y locuacidad. También solía visitar, los teatros, los circos, los burdeles… pero durante el día trabajaba incansablemente en su estudio, es decir, pintaba dibujaba lo que había visto durante la noche: escenas de circo, damas de la vida galante, asistentes a los cabarets, bailarinas del can can… así creó un verdadero catalogo de los personajes parisinos de la época.
EL ARTE Y EL ALCOHOL, SUS ESCAPES…

Al principio eran tantas las presiones familiares sobre Toulouse-Lautrec que muchos de sus cuadros los firmo con otro nombre y así los expuso. Pero con el tiempo esto no volvió a repetirse. Su estilo era inconfundible. Empleaba líneas fuertes y expresivas, al grado que muchos de sus cuadros parecen más dibujos que pinturas. A menudo trazaba imágenes planas que más bien tienen el aspecto de siluetas. A diferencia de las obras tradicionales, las de Toulouse Lautrec son instantáneas de la vida parisina en las que en ocasiones solo se destaca un detalle.
Aunque Lautrec no formulo teoría del arte, su obra influyo a muchos artistas de su época y, después de su muerte, sirvió de puente entre los impresionista del siglo XIX y las nuevas corrientes pictóricas del siglo XX.
Sin duda, el arte y el alcohol fueron vías de escape para el ante las circunstancias adversas de su vida. El mundo de la prostitucion no fue solo un motivo de sus obras, si no el sitio donde contrajo sífilis, la enfermedad venérea incurable en aquellos años.
UNA FAMA QUE HA PERDURADO UN SIGLO.
A partir de 1891, Toulouse le puso mayor atención a la litografía, técnica en la que fue un gran maestro. También produjo un gran número de carteles para anunciar diversos espectáculos, el lanzamiento de novelas o competencias de ciclismo. En 1896 realizó una serie de oleos que tituló Ellas, de los cuales once ya pasaron a la posteridad.
Mientras tanto su salud empeoraba: por una parte, los efectos de la sífilis consumían sus facultades físicas y mentales; por otra, su incontrolable alcoholismo lo condujo al delirium tremens, que lo hizo disparar las balas de su revolver a imaginarias arañas. Al año siguiente alquilo una vivienda en el mismo edificio donde vivía su madre. En 1898 sufrió un ataque de manía persecutoria: creyó que era perseguido por la policía, por lo que se refugio en casa de un amigo. Cada vez bebía mas. En 1899 fue hospitalizado durante cinco meses por un colapso mental. Luego se traslado El Habré, donde frecuento el cafetín la estrella. Ahí realizo uno de sus últimos cuadros, el retrato de Dolly, la modesta artista que reinaba en ese lugar. A pesar de sus males, no dejo de pintar ni de viajar. Estuvo en Burdeos y, luego en Paris. Gravemente enfermo, fue llevado a la tierra de sus mayores. Por fin falleció el 9 de septiembre de 1901, hace ya un siglo, en el castillo paterno de Malrome. Dejo no menos de cinco mil dibujos, cuatrocientas litografías y mas de un millar de oleos, y solo vivió treinta siete años.
Touluse-Lautrec plasmo en sus obras el espíritu e su época. Incluso, algunas de ellas – como los carteles del moulin rouge o de las bailarinas del can can- son hoy símbolos universales.
FUENTE TEXTO: Benjamín Flores de la v. “conozca mas
FUENTE IMAGENES: de la bella VICTORIA FRANCES.."favole"
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