Publicidad:
La Coctelera

Categoría: ARTICULOS BIOGRAFICOS

18 Diciembre 2006


El linaje de los condes franceses de Toulouse-que surgió desde los tiempos del emperador Carlo Magno- se alargo con el nacimiento de Henri Marie Raymond en una habitación del hotel del bosque, en la población de Albi, el 24 de noviembre de 1864. pero la dicha de sus padres –primos hermanos entre si- duró poco. Al paso de los meses se percataron que de el pequeño Rirí- como le decía la condesa a su primogénito—tenia las piernas debiluchas y chuecas. Este hecho—aunado al fuerte carácter de los primos y la desafortunada muerte del segundo hijo, Richard constantine, a la edad de un año—influyo decisivamente para que el matrimonio naufragara en 1870.

Henri fue confiado a una institutriz. Cuando tenía ocho años, su madre lo llevo a París para que estudiara en el Lycee Fontanes, pero debió regresar a Albi por el problema de sus piernas. Los médicos consultados dictaminaron que no había remedio posible (en aquel entonces, la medicina desconocía lo que era la picnodicostosis, un desorden genético provocado por la consanguinidad de los padres. Que afecta el desarrollo de los huesos, en especial de las extremidades inferiores). Aun así, con la fuerza de voluntad de sus quince años, el muchacho se sobrepuso y pudo caminar con sus cortísimas piernas. Incluso llegó a montar a caballo, pero sufrió dos caídas que le provocaron fracturas esto también influyó para que aquellas no crecieran más. Henri apenas alcanzo una altura de 1.52 metros.

CRONISTA DE LA VIDA NOCTURNA DE PARIS

Durante dos años Toulouse-Lautrec estuvo casi inválido. En este lapso se acerco al arte y la pintura. Su maestro Rene princetea, lo hizo interesarse en los motivos hípicos. Así, el muchacho comenzó a frecuentar los hipódromos. Ahí plasmo sus primeros lienzos, con escenas de carreras y retratos del público asistente.
Sin embargo Toulouse no se limitó a representar lo que todos veían: en sus cuadros también incluyó una despiadada crítica al mundo de las conveniencias sociales y las apariencias. Su siguiente maestro, Fernand Cormon, lo alentó a pintar con un estilo propio. Después de la octava exposición de los impresionistas, Toulouse-Lautrec se convirtió en un artista independiente.
En 1885, a los 21 años, se traslado a Paris y se estableció en el barrio bohemio de Montmartre. A partir de entonces se convirtió en el mejor cronista grafico de la vida nocturna Parisina. Durante las noches frecuentaba los animados cabarets del distrito de Montmartre- como el Moulin Rouge-, donde un nutrido grupo de artistas e intelectuales , entre los que destacaban el escritor irlandés Oscar Wilde, el pintor holandés Vincent Van Gogh y el cantante francés Yvette Guilbert, era atraído por su ingenio y locuacidad. También solía visitar, los teatros, los circos, los burdeles… pero durante el día trabajaba incansablemente en su estudio, es decir, pintaba dibujaba lo que había visto durante la noche: escenas de circo, damas de la vida galante, asistentes a los cabarets, bailarinas del can can… así creó un verdadero catalogo de los personajes parisinos de la época.

EL ARTE Y EL ALCOHOL, SUS ESCAPES…

Al principio eran tantas las presiones familiares sobre Toulouse-Lautrec que muchos de sus cuadros los firmo con otro nombre y así los expuso. Pero con el tiempo esto no volvió a repetirse. Su estilo era inconfundible. Empleaba líneas fuertes y expresivas, al grado que muchos de sus cuadros parecen más dibujos que pinturas. A menudo trazaba imágenes planas que más bien tienen el aspecto de siluetas. A diferencia de las obras tradicionales, las de Toulouse Lautrec son instantáneas de la vida parisina en las que en ocasiones solo se destaca un detalle.
Aunque Lautrec no formulo teoría del arte, su obra influyo a muchos artistas de su época y, después de su muerte, sirvió de puente entre los impresionista del siglo XIX y las nuevas corrientes pictóricas del siglo XX.
Sin duda, el arte y el alcohol fueron vías de escape para el ante las circunstancias adversas de su vida. El mundo de la prostitucion no fue solo un motivo de sus obras, si no el sitio donde contrajo sífilis, la enfermedad venérea incurable en aquellos años.

UNA FAMA QUE HA PERDURADO UN SIGLO.

A partir de 1891, Toulouse le puso mayor atención a la litografía, técnica en la que fue un gran maestro. También produjo un gran número de carteles para anunciar diversos espectáculos, el lanzamiento de novelas o competencias de ciclismo. En 1896 realizó una serie de oleos que tituló Ellas, de los cuales once ya pasaron a la posteridad.
Mientras tanto su salud empeoraba: por una parte, los efectos de la sífilis consumían sus facultades físicas y mentales; por otra, su incontrolable alcoholismo lo condujo al delirium tremens, que lo hizo disparar las balas de su revolver a imaginarias arañas. Al año siguiente alquilo una vivienda en el mismo edificio donde vivía su madre. En 1898 sufrió un ataque de manía persecutoria: creyó que era perseguido por la policía, por lo que se refugio en casa de un amigo. Cada vez bebía mas. En 1899 fue hospitalizado durante cinco meses por un colapso mental. Luego se traslado El Habré, donde frecuento el cafetín la estrella. Ahí realizo uno de sus últimos cuadros, el retrato de Dolly, la modesta artista que reinaba en ese lugar. A pesar de sus males, no dejo de pintar ni de viajar. Estuvo en Burdeos y, luego en Paris. Gravemente enfermo, fue llevado a la tierra de sus mayores. Por fin falleció el 9 de septiembre de 1901, hace ya un siglo, en el castillo paterno de Malrome. Dejo no menos de cinco mil dibujos, cuatrocientas litografías y mas de un millar de oleos, y solo vivió treinta siete años.
Touluse-Lautrec plasmo en sus obras el espíritu e su época. Incluso, algunas de ellas – como los carteles del moulin rouge o de las bailarinas del can can- son hoy símbolos universales.

FUENTE TEXTO: Benjamín Flores de la v. “conozca mas
FUENTE IMAGENES: de la bella VICTORIA FRANCES.."favole"

VISITA TODOS NUESTROS ARTICULOS POR TITULO

GRACIAS POR VISITAR ESTE CLAUSTRO, YA PUEDES MARCHAR PERO ANTES FIRMA NUESTRO LIBRO DE VISITAS

1 Septiembre 2006


¿Cuánto se ha dicho sobre Jean-Michel Basquiat?¿Que fue, quizá, el primer pintor negro de la historia que ascendió al paraíso de los dioses?¿Que pudo inspirar a Jimmi Hendrix para su “voodoo child” mágico, en las calles de cualquier enorme metrópoli dominada por los estúpidos hombres blancos?¿Que era el hijo predilecto y amante apócrifo de Andy Warhol, el gurú del pop-art?¿Que fue sólo un graffitero con suerte?¿O un yonqui auto-inmolado,que nunca debió salir de los callejones de Manhattan?
Para los amantes del arte culto, Basquiat es un profano. Para los profanos, Baskiat es apenas un freaky farandulero que no sabía dibujar.

Para nosotros es sólo Baskiat, la huella del Hombre por autonomasia.En cualquier caso, lo que sabemos de Jean-Michel es muy poco en comparación con todo lo que se llevó. De no haberle dado el visto bueno a ese harakiri vertiginoso de varios cientos de dólares inyectado en vena - que fue su libertad, es verdad, y también un golpe de dedo medio en alto al placer sibarítico de fans y admiradores - todavía le tendríamos aquí, probablemente hecho polvo y arrastrando sus pies descalzos por las calles del Village, pateando guijarros y asaltando contenedores para pillar un hueso de pollo que, a modo de herramienta, le sirviera para pintar con su propia sangre una frase que dijera: “Paga por la sopa. Construye una fuente. Quémalo todo”.

Jean-Michel Basquiat nace el 22 de diciembre de 1960 en Broocklyn, Nueva York. Su padre era haitiano y su madre puertorriqueña. A los ocho años es atropellado por un coche y sufre la rotura de un brazo, así como lesiones internas. Para que se entretenga durante la convalescencia en el hospital, su madre le regala un libro de anatomía. Ese libro resulta ser su primer acercamiento a la figura humana -a su morfología e interioridad- tanto como su primera reflexión sobre la muerte.


Los problemas con su padre, las frecuentes escapadas de casa y sus frustradas intentonas por acabar la escuela en diferentes institutos públicos, le convierten en el típico inadaptado que no logra adecuarse a las reglas del sistema, con lo cual crea la figura de SAMO y se convierte en uno de los graffitteros más famosos de Manhattan. Un año después de acabar el bachillerato, Jean-Michel deja la casa de su padre definitivamente y vive sin hogar fijo, sobreviviendo, en ocasiones, gracias a la Prostitución. Se convierte en un personaje habitual del Mudd Club y del Club 57, y tras algunas incursiones en la música, conoce a Andy Warhol, que se transforma en su mecena, amigo fiel, e inspirador.

Ya se sabe que lo que empieza en Babilonia se proyecta al resto del mundo, y en 1983 Nueva York es Babilonia y Jean-Michel ya ha dejado de ser SAMO, para convertirse en el primer y único Rey Negro Bastardo del panorama artístico internacional. Su ascenso a la fama es meteórico. Su pincelada limpia, inocente y rabiosa, parece emerger de la mano de un niño, con el alma atormentada de un hombre agitado por los fantasmas de varias generaciones de esclavos, ascendiendo al universo de los blancos mediante una iconografía personalísima, plena de dolor y de amor, de miedo, de cautividad y de pureza. La obra de Baskiat es el grito de un Prometeo Desencadenado, su aullido de libertad. Y aunque en el mundo entero los galeristas se disputan su obra y le veneran, él no hace más que esconderse como un caracol dentro de su concha, buscando en la heroína una trinchera para sus demonios. No hallará refugio en su madre, que envejecerá en un manicomio, víctima de la enfermedad mental. Ni en su padre, con quien ya no tiene nada de qué hablar. Ni en Suzanne, su mujer y musa, que ya harta de sus devaneos con la droga, la promiscuidad y el ago autoflagelante del pintor, acaba abandonándole.

Jean-Michel Baskiat muere el 12 de agosto de 1988 de una sobredosis de heroína, y el 17 se celebra su entierro público en el cementerio Greenwood de Brooklyn. El 5 de noviembre, más de trescientas personas se dan cita en el ST. Peter’s Church con ocasión del funeral celebrado por su alma. Otro apóstol en el panteón de los malditos.

ROXANA BASSO

Fuente biográfica: "Basquiat", de Leonhard Emmerling- Taschen, 2003

18 Agosto 2006


Erzebeth Batory Nace en 1560 en el seno de distinguida familia de la aristocracia húngara. Su primo sería primer ministro de Hungría y un tío suyo rey de Polonia.
Cuando contaba 15 años fue casada con el conde Nadasdy, conocido como "El Héroe Negro", quien la lleva a vivir a un alejado castillo en los montes Cárpatos.
El conde no demora en ser convocado a siempre lejanas guerras. Al cabo de muchos momentos de espera, Erzébet (Elizabeth) -quizás aburrida por el aislamiento- comienza a realizar salidas del castillo, y al fin conoce a un joven noble -a quien la gente del lugar llamaba "el vampiro" debido a su extraño aspecto- con quien inicia un apasionado romance. De regreso al castillo -y quizás ya desinhibida de ataduras morales- mantiene relaciones lésbicas con algunas doncellas.
Desde ese momento, amparada en las largas ausencias del conde, comienza también a interesarse por la brujería, rodeándose de una corte de hechiceros y alquimistas.

A medida que pasan los años la belleza que la caracterizaba se fue naturalmente degradando, y preocupada por su aspecto pide consejo a una vieja bruja nodriza. Ésta le señala que la sangre humana tiene el poder de rejuvener la piel y le sugiere que los baños con sangre de jovenes doncellas pueden conservar la belleza eternamente.

En esa época nace su primer hijo, al que siguen tres más, y si bien su papel maternal le absorbe la mayor parte del tiempo, en el fondo le resuenan aquellas palabras de la nodriza: "belleza eterna".

Al poco tiempo caería su primer víctima: una joven sirvienta la estaba peinando, e involuntariamente da un tirón de sus cabellos. La condesa, irascible, le propina tal bofetada que la sangre de la joven se derrama en su mano, a cuyo contacto la cree sentir más suave, concluyendo que la sangre ciertamente rejuvenece los tejidos. Con la ambición de recuperar la belleza de su juventud -tiene cuarenta años- ordena que corten las venas a la aterrada joven y viertan la sangre en una bañera.

A partir de ese momento, los baños de sangre serían su casi única obsesión, hasta el punto de recorrer los Cárpatos en un carruaje negro en busca de jóvenes víctimas, a quienes seducía prometiéndoles empleo en el castillo. Si el engaño no resultaba se procedía al secuestro, con la total impunidad que otorgaba la pertenencia a la aristocracia. Una vez en el castillo, las víctimas eran encadenadas y acuchilladas en los sótanos por un verdugo, un sirviente o la propia condesa, con el fin de desangrarlas y verter la sangre en la bañera. Ya ella dentro de la pila, ordenaba que derramasen la sangre de las víctimas por todo su cuerpo y luego, con el fin de prolongar la sensación de suavidad en la piel y acentuar el oscuro placer que ello le provocaba, ordenaba que un grupo de sirvientas elegidas lamieran su cuerpo desnudo empapado en sangre. Si estas mostraban repugnancia o recelo, ordenaba torturarlas hasta la muerte. Si por el contrario reaccionaban de forma favorable, la condesa las recompensaba.

En ocasiones algunas jovenes que distinguían por su belleza eran mantenidas con vida y encerradas largos años en los sótanos del castillo, a fin de extraerles periódicamente pequeñas cantidades de sangre mediante incisiones, que la condesa bebía.

Cráneos y huesos eran utilizados por los hechiceros del castillo, convencidos que sólo los sacrificios humanos daban resultado en ceremonias y rituales.

Durante diez años los aterrados lugareños vieron el tétrico carruaje con el emblema de la condesa Báthory rastrear la zona en busca de adolescentes, las que ya dentro del castillo nunca más se las volverían a ver.

Los cadáveres eran sepultados en las inmediaciones del castillo, hasta que finalmente, por desidia o descuido, eran abandonados a cielo abierto, sirviendo como alimento de las alimañas.

Algunos aldeanos aseguraban escuchar gritos estremecedores salir del castillo, y comenzaron a extenderse rumores de que algo extraño sucedía. Finalmente los aldeanos rondan las inmediaciones del castillo y encuentran una docena de cadáveres, desencadenándose una espontánea revuelta popular. Se declaró que el castillo "estaba maldito y era residencia de vampiros". Los ecos de la revuelta llegaron hasta la corte.

Acusar a una familia aristócrata en esos tiempos era casi siempre algo infructuoso, sobre todo si -como en este caso- el acusado tenía amigos cercanos al poder. Por ese motivo el soberano no presta demasiada atención a las quejas populares. Pero finalmente, presionado, acepta enviar una comisión militar, la que irrumpe sorpresivamente en el castillo de la condesa Báthory en 1610. Los soldados encuentran en el piso del gran salón el cuerpo pálido y desangrado de una mujer; otra aún con vida, pero terriblemente torturada y con un objeto metálico incrustado en su cuerpo con el fin de extraerle la sangre; y una última, ya muerta, salvajemente azotada, desangrada y parcialmente quemada. En los alrededores del castillo, desentierran cincuenta cadáveres.

En los calabozos de los sótanos encuentran gran cantidad de niñas y jóvenes con vida, muchas tenían señales de haber sido sangradas en numerosas ocasiones. La condesa y algunos de sus brujos son sorprendidos en una habitación del castillo en medio de un sangriento ritual. Todos son detenidos y conducidos a prisión; las víctimas aún con vida son liberadas y devueltas a sus familiares. Los crímenes de la condesa Báthory habían durado aproximadamente diez años.

En el juicio sobraron las pruebas para condenar a Elizabeth Báthory. Ésta confesaría haber asesinado, junto a sus cómplices hechiceros y verdugos, a más de 600 jóvenes y haberse bañado en "ese fluído cálido y viscoso a fín de conservar su hermosura y lozanía".

Le seducía el olor de la muerte, la tortura y las orgías sangrientas. Decía que todo ello poseía un "siniestro perfume". Sus cómplices fueron hallados culpables, decapitados o quemados en la hoguera.

Báthory, contando con el privilegio de pertenecer a la nobleza y ser amiga personal del rey húngaro, fue condenada a una lenta agonía: la emparedaron en su propio dormitorio del castillo, dejando una pequeña abertura por donde le pasaban agua y algunos pocos alimentos. Sobrevivió cuatro años en ese oscuro y reducido habitáculo, cohabitando con sus propios desechos corporales y quizás con insectos y ratas, sin intentar comunicarse ni pronunciar ninguna palabra. En algún momento decidió no tomar más los desperdicios que le introducían como alimento, iniciando una "huelga de hambre", tal vez para conmover al rey. Al fin muere consumida en el año 1614. Contaba 54 años de edad. Paradójico fin de quien había perseguido la belleza eterna.

Alejandra Pizarnik

La condesa sangrienta

Valentine Penrose ha recopilado documentos y relaciones acerca de un personaje real e insólito: la condesa Báthory, asesina de 650 muchachas.

Excelente poeta (su primer libro lleva un fervoroso prefacio de Paul Éluard), no ha separado su don poético de su minuciosa erudición. Sin alterar los datos reales penosamente obtenidos, los ha refundido en una suerte de vasto y hermoso poema en prosa.
La perversión sexual y la demencia de la condesa Báthory son tan evidentes que Valentine Penrose se desentiende de ellas para concentrarse exclusivamente en la belleza convulsiva del personaje.
No es fácil mostrar esta suerte de belleza. Valentine Penrose, sin embargo, lo ha logrado, pues juega admirablemente con los valores estéticos de esta tenebrosa historia. Inscibe el reino subterráneo de Erzébet Báthory en la sala de torturas de su castillo medieval: allí, la siniestra hermosura de las criaturas nocturnas se resume en una
silenciosa de palidez legendaria, de ojos dementes, de cabellos de color suntuoso de los cuervos.
Un conocido filósofo incluye los gritos en la categoría del silencio. Gritos, jadeos, imprecaciones, forman una "sustancia silenciosa", la de este subsuelo es maléfica. Sentada en su trono, la condesa mira torturar y oye gritar. Sus viejas y horribles sirvientas son figuras silenciosas que traen, fuego, cuchillos, agujas, atizadores; que torturan muchachas, que luego las entierran. Como el atizador o los cuchillos, esas viejas son instrumentos de una posesión. Esta sombría ceremonia tiene una sola espectadora silenciosa.

LA VIRGEN DE HIERRO

...parmi les rires rouges
des lévres luiantes et les gestes
monstrueux des femmes mécaniques.

R. DAUMAL

Había en Nüremberg un famoso autómata llamado la "Virgen de Hierro". La condesa Báthory adquirió una réplica para la sala de torturas de su castillo de Csejthe. Esta dama metálica era del tamaño y del color de la criatura humana. Desnuda, maquillada, enjoyada, con rubios cabellos que llegaban al suelo, un mecanismo permitía que sus labios se abrieran en una sonrisa, que los ojos se movieran. La condesa, sentada en su
trono, contempla. Para que la "Virgen" entre en acción es preciso tocar algunas piedras preciosas de su collar. Responde inmediatamente con horribles sonidos mecánicos y muy lentamente alza los blancos brazos para que se cierren en perfecto abrazo sobre lo que esté cerca de ella -en este caso una muchacha. La autómata la abraza y ya nadie podrá desanudar el cuerpo vivo del cuerpo de hierro, ambos iguales en belleza. De pronto, los senos maquillados de la dama de hierro se abren y aparecen cinco puñales que atraviesan a su viviente compañera de largos cabellos sueltos como los suyos. Ya consumado el sacrificio, se toca otra piedra del collar: los brazos caen, la sonrisa se cierra así como los ojos, y la asesina vuelve a ser la "Virgen" inmóvil en su féretro.

MUERTE POR AGUA

Está parado. Y está parado de
modo tan absoluto y definitivo
como si estuviese sentado.

W. GOMBROWICZ

El camino está nevado, y la sombría dama arrebujada en sus pieles dentro de la carroza se hastía. De repente formula el nombre de alguna muchacha de su séquito. Traen a la nombrada: la condesa la muerde frenética y le clava agujas. Poco después el cortejo abandona en la nieve a una joven herida y continúa viaje. Pero como vuelve a detenerse, la niña herida huye, es perseguida, apresada y reintroducida en la carroza, que prosigue andando aun cuando vuelve a detenerse pues la condesa acaba de pedir agua helada. Ahora la muchacha está desnuda y parada en la nieve. Es de noche. La rodea un círculo de antorchas sostenidas por lacayos impasibles. Vierten el agua sobre su cuerpo y el agua se vuelve hielo. (La condesa contempla desde el interior de la carroza). Hay un leve gesto final de la muchacha por acercarse más a las antorchas, de donde emana el único calor. Le arrojan más agua y ya se queda, para siempre de pie, erguida, muerta.

LA JAULA MORTAL

...Des blessures écarlates et noires écla-
tent dans les chairs superbes.

RIMBAUD


Tapizada con cuchillos y adornada con filosas puntas de acero, su tamaño admite un cuerpo humano; se la risa mediante una polea. La ceremonia de la jaula se despliega así:
La sirvienta Dorkó arrastra por los cabellos a una joven desnuda; la encierra en la jaula; alza la jaula. Aparece la "dama de éstas ruinas", la sonámbula vestida de blanco. lenta y silenciosa se sienta en un escabel situado debajo de la jaula.
Rojo atizador en mano, Dorkó azuza a la prisionera quien, al retroceder -y eh aquí la gracia de la jaula-, se clava por si misma los filosos aceros mientras su sangre mana sobre la mujer pálida que la recibe impasible con los ojos puestos en ningún lado. Cuando se repone de su trance se aleja lentamente. Han habido dos metamorfosis: su vestido blanco , ahora es rojo y donde hubo una muchacha hay un cadáver.

TORTURAS CLÁSICAS

Fruits purs de tout outrage et vierges de gerçures.
Dont la chair lisse et ferme appelait les morsures!
BAUDELAIRE

Salvo algunas inferencias barrocas -tales como la "Virgen de hierro", la muerte por agua o la jaula- la condesa adhería a un estilo de torturar monótonamente clásico que se podría resumir así: Se escogían varias muchachas altas, bellas y resistentes -su edad oscilaba entre los 12 y los 18 años- y se las arrastraba a la sala de torturas en donde esperaba, vestida de blanco en su trono, la condesa. Una vez maniatadas, las sirvientas las flagelaban hasta que la piel del cuerpo se desgarraba y las muchachas se transformaban en llagas tumefactas; les aplicaban los atizadores enrojecidos al fuego; les cortaban los dedos con tijeras o cizallas; les punzaban las llagas; les practicaban incisiones con navajas (si la condesa se fatigaba de oír gritos les cosían la boca; si alguna joven se desvanecía demasiado pronto se la auxiliaba haciendo arder entre sus piernas papel embebido en aceite). La sangre manaba como un geiser y el vestido blanco de la dama nocturna se volvía rojo. Y tanto, que debía ir a su aposento y cambiarlo por otro (¿en qué pensaría durante esa breve interrupción?). También los muros y el techo se teñían de rojo. No siempre la dama permanecía ociosa en tanto los demás se afanaban y trabajaban en torno a ella. A veces colaboraba, y entonces, con gran ímpetu, arrancaba la carne -en los lugares más sensibles- mediante pequeñas pinzas de plata, hundía agujas, cortaba la piel de entre los dedos, aplicaba a las plantas de los pies cucharas y planchas enrojecidas al fuego, fustigaba (en el curso de un viaje ordenó que mantuvieran de pie a una muchacha que acababa de morir y continuó fustigándola aunque estaba muerta); también hizo morir a varias con agua helada (un invento de su hechicera Darvulia consistía en sumergir a una muchacha en agua fría y dejarla en remojo toda la noche). En fin, cuando se enfermaba las hacía traer a su lecho y las mordía. Durante sus crisis eróticas, escapaban de sus labios palabras procaces destinadas a las supliciadas. Imprecaciones soeces y gritos de loba eran sus formas expresivas mientras recorría, enardecida, el tenebroso recinto. Pero nada era más espantoso que su risa. (Resumo: el castillo medieval; la sala de torturas; las tiernas muchachas; las viejas y horrendas sirvientas; la hermosa alucinada riendo desde su maldito éxtasis provocado por el sufrimiento ajeno.)
...sus últimas palabras, antes de deslizarse en el desfallecimiento concluyente, eran: "Más, todavía más, más fuerte!"
No siempre el día era inocente, la noche culpable. Sucedía que jóvenes costureras aportaban, durante las horas diurnas, vestidos para la condesa, y esto era ocasión de numerosas escenas de crueldad. Infaliblemente, Dorkó hallaba defectos en la confección de las prendas y seleccionaba a dos o tres cupables (en ese momento los ojos lóbregos de la condesa se ponían a relucir). Los castigos a las costureritas -y a las jóvenes sirvientas en general- admitían variantes. Si la condesa estaba en uno de sus excepcionales días de bondad, Dorkó se limitaba a desnudar a las culpables que continuaban trabajando desnudas, bajo la mirada de la condesa, en los aposentos llenos de gatos negros. Las muchachas sobrellevaban con penoso asombro esta condena indolora pues nunca hubieran creído en su posibilidad real. Oscuramente, debían de sentirse terriblemente humilladas pues su desnudez las ingresaba en una suerte de tiempo animal realzado por la presencia "humana" de la condesa perfectamente vestida que las contemplaba. Esta escena me llevó a pensar en la Muerte -la de las viejas alegorías; la protagonista de la Danza de la Muerte. Desnudar es propio de la Muerte. También lo es la incesante contemplación de las criaturas por ella desposeídas. Pero hay más: el desfallecimiento sexual nos obliga a gestos y expresiones del morir (jadeos y estertores como de agonía; lamentos y quejidos arrancados por el paroxismo). Si el acto sexual implica una suerte de muerte, Erzébet Báthory necesitaba de la muerte visible, elemental, grosera, para poder, a su vez, morir de esa muerte figurada que viene a ser el orgasmo. Pero, ¿quién es la Muerte? Es la Dama que asola y agosta cómo y dónde quiere. Sí, y además es una definición posible de la condesa Báthory. Nunca
nadie no quiso de tal modo envejecer, esto es: morir. Por eso, tal vez, representaba y encarnaba a la Muerte. Porque, ¿cómo ha de morir la Muerte? Volvemos a las costureritas y a las sirvientas. Si Erzébet amanecía irascible, no se conformaba con cuadros vivos, sino que: A la que había robado una moneda le pagaba con la misma moneda... enrojecida al fuego, que la niña debía apretar dentro de su mano. A la que había conversado mucho en horas de trabajo, la misma condesa le cosía la boca o, contrariamente, le abría la boca y tiraba hasta que los labios se desgarraban. También empleaba el atizador, con el que quemaba, al azar, mejillas, senos, lenguas... Cuando los castigos eran ejecutados en el aposento de Erzébet, se hacía necesario, por la noche, esparcir grandes cantidades de ceniza en derredor del lecho para que la noble dama atravesara sin dificultad las vastas charcas de sangre.

LA FUERZA DE UN NOMBRE

Et la folie et la froideur erraient sans
but dans la maison.

MILOSZ


El nombre Báthory -en cuya fuerza Erzébeth creía como en la de un extraordinario talismán- fue ilustre desde los comienzos de Hungría. No es casual que el escudo familiar ostentara los dientes del lobo, pues los Báthory eran crueles, temerarios y lujuriosos. Los numerosos casamientos entre parientes cercanos colaboraron, tal vez, en la apariciónd e enfermedades e inclinaciones hereditarias: epilepsia, gota, lujuria. Es probable que Erzébeth fuera epiléptica ya que le sobrevenían crisis de posesión tan imprevistas como sus terribles dolores de ojos y sus jaquecas (que conjuraba posándose una paloma herida pero viva sobre la frente).

Los parientes de la condesa no demerecían la fama de su linaje. Su tío Istvan, por ejemplo, estaba tan loco que confundía el verano con el invierno, haciéndose arrastrar en trineo por las ardientes arenas que para él eran caminos nevados; o su primo Gábor, cuya pasión incestuosa fue correspondida por su hermana. Pero la más simpática era la célebre tía Klara. Tuvo cuatro maridos (los dos primeros fueron asesinados por ella) y murió de su propia muerte folletinesca: un bajá la capturó en compañía de su amante de turno: el infortunado fue luego asado en una parrilla. En cuanto a ella, fue violada -si se puede emplear este verbo a su respecto- por toda la guarnición turca. Pero no murió por ello, al contrario, sino porque sus secuestradores -tal vez exhaustos de violarla- la apuñalaron. Solía recoger a sus amantes por los caminos de Hungría y no le disgustaba arrojarse sobre algún lecho en donde, precísamente, acababa de derribar a una de sus doncellas.
Cuando la condesa llegó a la cuarentena, los Báthory se habían ido apagando y consumiendo por obra de la locura y de las numerosas muertes sucesivas. Se volvieron casi sensatos, perdiendo por ello el interés que suscitaban en Erzébeth. Cabe advertir que, al volverse la suerte contra ella, los Báthory, si bien no la ayudaron, tampoco le reprocharon nada.

UN MARIDO GUERRERO

Cuando el hombre guerrero
me encerraba en sus brazos
era un placer para mí...

Elegía anglo-sajona (s. VIII)

En 1575, a los 15 años de edad, Erzébet se casó con Ferencz Nadasdy, guerrero de extraordinario valor. Este coeur simple nunca se enteró de que la dama que despertaba en él un cierto amor mezclado de temor era un monstruo. Se le allegaba durante las treguas bélicas impregnado del olor de los caballos y de la sangre derramada -aún no habían arraigado las normas de higiene-, lo cual emocionaba activamente a la delicada Erzébet, siempre vestida con ricas telas y perfumada con lujosas esencias.

Un día en que paseaban por los jardines del castillo, Nadasdy vio a una niña desnuda amarrada a un árbol; untada con miel, moscas y hormigas la recorrían y ella sollozaba. La condesa le explicó que la niña estaba expiando el robo de un fruto. Nadasdy rió candorosamente, como si le hubieran contado una broma.
El guerrero no admitía ser importunado con historias que relacionaban a su mujer con mordeduras, agujas, etc. Grave error: ya de recién casada, durante esas crisis cuya fórmula era el secreto de los Báthory, Erzébet pinchaba a sus sirvientas con largas agujas; y cuando, vencida por sus terribles jaquecas, debía quedarse en cama, les mordía los hombros y masticaba los trozos de carne que había podido extraer. Mágicamente, los alaridos de las muchachas le calmaban los dolores.
Pero estos son juegos de niños -o de niñas. Lo cierto es que en vida de su esposo no llegó al crimen.

EL ESPEJO DE LA MELANCOLÍA

¡Todo es espejo!

OCTAVIO PAZ


...vivía delante de su gran espejo sombrío, el famoso espejo cuyo modelo había diseñado ella misma...Tan confortable era que presentaba unos salientes en donde apoyar los brazos de manera de permanecer muchas horas frente a él sin fatigarse. Podemos conjeturar que habiendo creído diseñar un espejo, Erzébet trazó los planos de su morada. Y ahora comprendemos por qué sólo la música más arrebatadoramente triste de su orquesta de gitanos o las riesgosas partidas de caza o el violento perfume de las hierbas mágicas en la cabaña de la hechicera o -sobre todo- los subsuelos anegados de sangre humana, pudieron alumbrar en los ojos de su perfecta cara algo a modo de mirada viviente. Porque nadie tiene más sed de tierra, de sangre y de sexualidad feroz que estas criaturas que habitan los fríos espejos. Y a propósito de espejos: nunca pudieron aclararse los rumores acerca de la homosexualidad de la condesa, ignorándose si se trataba de una tendencia inconsciente o si, por lo contrario, la aceptó con naturalidad, como un derecho más que le correspondía. En lo esencial, vivió sumida en su ámbito exclusivamente femenino. No hubo sino mujeres en sus noches de crímenes. Luego, algunos detalles, son obviamente reveladores: por ejemplo, en la sala de torturas, en los momentos de máxima tensión, solía introducir ella misma un cirio ardiente en el sexo de la víctima. También hay testimonios que dicen de una lujuria menos solitaria. Una sirvienta aseguró en el proceso que una aristocrática y misteriosa dama vestida de mancebo visitaba a la condesa. En una ocasión las descubrió juntas, torturando a una muchacha. Pero se ignora si compartían otros placeres que los sádicos.
Continúo con el tema del espejo. Si bien no se trata de explicar a esta siniestra figura, es preciso detenerse en el hecho de que padecía el mal del siglo XVI: la melancolía.
Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es una escena sin decorados donde el yo inerte es asistido por el yo que sufre por esa incercia. Ëste quisiera liberar al prisionero, oero cualquier tentativa fracasa como hubiera fracasado Teseo si , además de ser él mismo, hubiese sido, también, el Minotauro; matarlo, entonces, habría exigido matarse. Pero hay remedios fugitivos: los placeres sexuales, por ejemplo, por un breve tiempo pueden borrar la silenciosa galería de ecos y de espejos que es el alma melancólica. Y más aún: hasta pueden iluminar ese recinto enlutado y transformarlo en una suerte de cajita de música con figuras de vivos y alegres colores que danzan y cantan deliciosamente. Luego, cuando se acabe la cuerda, habrá que retornar a la inmovilidad y al silencio. La cajita de música no es un medio de comparación gratuito. Creo que la melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De allí que ese afuera contemplado desde el adentro melancólico resulte absurdo e irreal y constituya "la farsa que todos tenemos que representar". Pero por un instante -sea por una música salvaje, o alguna droga, o el acto sexual en su máxima violencia-, el ritmo lentísimo del melancólico no sólo llega a acordarse con el del mundo externo, sino que lo sobrepasa con una desmesura indeciblemente dichosa; y el yo vibra animado por energías delirantes.
Al melancólico el tiempo se le manifiesta como suspensión del transcurrir -en verdad, hay un transcurrir, pero su lentitud evoca el crecimiento de las uñas de los muertos- que precede y continúa a la violencia fatalmente efímera. Entre dos silencios o dos muertes, la prodigiosa y fugaz velocidad, revestida de variadas formas que van de la inocente ebriedad a las perversiones sexuales y aun al crimen. Y pienso en Erzébet Báthory y en sus noches cuyo ritmo medían los gritos de las adolescentes. El libro que comento en estas notas lleva un retrato de la condesa: la sombría y hermosa dama se parece a la alegoría de la melancolía que muestran los viejos grabados. Quiero recordar, además, que en su época una melancólica significaba una poseída por el demonio.

MAGIA NEGRA

Et qui le soleil pour installer le
royaume de la nuit noire.

ARTAUD

La mayor obsesión de Erzébet había sido siempre alejar a cualquier precio la vejez. Su total adhesión a la magia negra tenía que dar por resultado la intacta y perpetua conservación de su "divino tesoro". Las hierbas mágicas, los ensalmos, los amuletos, y aún los baños de sangre, poseían, para la condesa, una función medicinal: inmovilizar su belleza para que fuera eternamente comme un rêve de pierre. Siempre vivió rodeada de talismanes. En sus años de crimen se resolvió por un talismán único que contenía un viejo y sucio pergamino en donde estaba escrita, con tinta especial, una plegaria destinada a su uso particular. Lo llevaba junto a su corazón, bajo sus lujosos vestidos, y en medio de alguna fiesta lo tocaba subrepticiamente. Traduzco la plegaria:
Isten, ayúdame; y tú también, nube que todo lo puede. Protégeme a mí, Erzébet, y dame una larga vida. Oh nube, estoy en peligro. Envíame noventa gatos, pues tú eres la suprema soberana de los gatos. Ordénales que se reúnan viniendo de todos los lugares donde moran, de las montañas, de las aguas, de los ríos, del agua de los techos y del agua de los océanos. Diles que vengan rápido a morder el corazón de... y también el corazón de... y el de... Que desgarren y muerdan también el corazón de Megyery el Rojo. Y guarda a Erzébet de todo mal.
Los espacios eran para inscribir los nombres de los corazones que habrían de ser mordidos.
Fue en 1604 que Erzébet quedó viuda y que conoció a Darvulia. Este personaje era, exactamente, la hechicera del bosque, la que nos asustaba desde los libros para niños. Viejísima, colérica, siempre rodeada de gatos negros, Darvulia correspondió a la fascinación que ejercía en Erzébet pues en los ojos de la bella encontraba una nueva versión de los poderes maléficos encerrados en los venenos de la selva y la nefasta insensibilidad de la luna. La magia negra de Darvulia se inscribió en el negro silencio de la condesa: la inició en los juegos más crueles; le enseño a mirar morir y el sentido de mirar morir; la animó a buscar la muerte y la sangre en un sentido literal, esto es: a quererlas por sí mismas, sin temor.

BAÑOS DE SANGRE

Si te vas a bañar, Juanilla,
dime a cuáles baños vas.

CANCIONES DE UPSALA


Corría este rumor: desde la llegada de Darvulia, al condesa, para preservar su lozanía, tomaba baños de sangre humana. En efecto, Darvulia, como buena hechicera, creía en los poderes reconstitutivos del "fluido humano". Ponderó las excelencias de la sangre de muchachas -en lo posible vírgenes- para someter al demonio de la decrepitud y la condesa aceptó este remedio como si se tratara de baños de asiento. De este modo, en la sala de torturas, Dorkó se aplicaba a cortar venas y arterias; la sangre era recogida en vasijas y, cuando las dadoras ya estaban exangües, Dorkó vertía el rojo y tibio líquido sobre el cuerpo de la condesa que esperaba tan tranquila, tan blanca, tan erguida, tan silenciosa.
A pesar de su invariable belleza, el tiempo infligió a Erzébet algunos de los signos vulgares de su transcurrir. Hacia 1610, Darvulia había desaparecido misteriosamente, y Erzébet, que frisaba la cincuentena, se lamentó ante su nueva hechicera de la ineficacia de los baños de sangre. En verdad, más que lamentarse amenazó con matarla si no detenía inmediatamente la propagación de las excecradas señales de la vejez. La hechicera edujo que esa ineficacia era causada por la utilización de sangre plebeya. Aseguró -o auguró- que, trocando la tonalidad, empleando sangre azul en vez de roja, la vejez se alejaría corrida y avergonzada. Así se inició la caza de hijas de gentilhombres. Para atraerlas, las secuaces de Erzébet argumentaban que la Dama de Csejthe, sola en su desolado castillo, no se resignaba a su soledad. ¿Y cómo abolir la soledad? Llenando los sobríos recintos con niñas de buenas familias a las que, en pago de su alegre compañía, les daría lecciones de buen tono, les enseñaría cómo comportarse exquisitamente en sociedad. Dos semanas después, de las veinticinco "alumnas" que corrieron a aristocratizarse no quedaban sino dos: una murió poco después, exangüe; la otra logró suicidarse.

CASTILLO DE CSEJTHE

Le chemin de rocs est semé de cris
sombres

P.J. JOUVE

Castillo de piedras grises, escasas ventanas, torres cuadradas, laberintos subterráneos, castillo emplazado en la colina de rocas, de hierbas ralas y secas, de bosques con fieras blancas en invierno y oscuras en verano, castillo que Erzébet Báthory amaba por su funesta soledad de muros que ahogaban todo grito.
El aposento de la condesa, frío y mal alumbrado por una lámpara de aceite de jazmín, olía a sangre así como el subsuelo a cadáver. De haberlo querido, hubiera podido realizar su "gran obra" a la luz del día y diezmar muchachas al sol, pero le fascinaban las tinieblas del laberinto que tan bien se acordaban a su terrible erotismo, de nieve y de murallas. Amaba el laberinto, que significa el lugar típico donde tenemos miedo; el viscoso, el inseguro espacio de la desprotección y del extraviarse.
¿Qué hacía de sus días y de sus noches en la soledad de Csejthe? Sabemos algo de sus noches. En cuanto a sus días, la bellísima condesa no se separaba de sus dos viejas sirvientas, dos escapadas de alguna obra de Goya: las sucias, malolientes, increíblemente feas y perversas Dorkó y Jó Ilona. Éstas intentaban divertirla hasta con historias domésticas que ella no entendía, si bien necesitaba de ese continuo y deleznable rumor. Otra manera de matar el tiempo consistía en contemplar sus joyas, mirarse en su famoso espejo y cambiarse quince trajes por día.
Dueña de un gran sentido práctico, se preocupaba de que las prisiones del subsuelo estuvieran siempre bien abastecidas; pensaba en el porvenir de sus hijos -que siempre residieron lejos de ella; administraba sus bienes con inteligencia y se ocupaba, en fin, de todos los pequeños detalles que rigen el orden profano de los días.

MEDIDAS SEVERAS

...la loi, froide par elle-même, ne saurait
être accesible aux passions qui peuvent
légitimer la cruelle action du meurte.

SADE


Durante seis años la condesa asesinó impunemente. En el transcurso de esos años, no habían cesado de correr los más tristes rumores a su respecto. Pero el nombre Báthory, no sólo ilustre sino activamente protegido por los Habsburgo, atemorizaba a los probables denunciadores. Hacia 1610 el rey tenía los más siniestros informes -acompañados de pruebas- acerca de la condesa. Después de largas vacilaciones, decidió tomar severas medidas. Encargó al poderoso palatino Thurzó que indagara los luctuosos hechos de Csejthe y castigase a la culpable. En compañia de sus hombres armados, Thurzó llegó al castillo sin anunciarse. En el subsuelo, desordenado por la sangrienta ceremonia de la noche anterior, encontró un bello cadáver mutilado y dos niñas en agonía. No es esto todo. Aspiró el olor a cadáver; miró los muros ensangrentados; vió la "Virgen de Hierro", la jaula, los instrumentos de tortura, las vasijas con sangre reseca, las celdas -y en una de ellas a un grupo de muchachas que aguardaban su turno para morir y que le dijeron que después de muchos días de ayuno les habían servido una cierta carne asada que había pertenecido a los hermosos cuerpos de sus compañeras muertas... La condesa, sin negar las acusaciones de Thurzó, declaró que todo aquello era su derecho de mujer noble y de alto rango. A lo que respondió el palatino:... te condeno a prisión perpetua dentro de tu castillo.

Desde su corazón, Thurzó se diría que había que decapitar a la condesa, pero un castigo tan ejemplar hubiese podido sucitar la reprobación no sólo respecto a los Báthory sino a los nobles en general. Mientras tanto, en el aposento de la condesa, fue hallado un cuadernillo cubierto por su letra con los nombres y las señas particulares de sus víctimas que allí sumaban 610...

En cuanto a los secuaces de Erzébet, se los procesó, confesaron hechos increíbles, y murieron en la hoguera. La prisión subía en torno suyo. Se muraron las puertas y las ventanas de su aposento. En una pared fue practicada una ínfima ventanilla por donde poder pasarle los alimentos.

Y cuando todo estuvo terminado erigieron cuatro patíbulos en los ángulos del castillo para señalar que allí vivía una condenada a muerte. Así vivió más de tres años, casi muerta de frío y de hambre. Nunca comprendió por qué la condenaron. El 21 de agosto de 1614, un cronista de la época escribía: Murió hacia el anochecer, abandonada de todos. Ella no sintió miedo, no tembló nunca. Entonces, ninguna compasión ni admiración por ella. Sólo un quedar en suspenso en el exceso del horror, una fascinación por un vestido blanco que se vuelve rojo, por la idea de un absoluto desgarramiento, por la evocación de un silencio constelado de gritos en donde todo es la imagen de una belleza inaceptable. Como Sade en sus escritos, como Gilles de Rais en sus crímenes, la condesa Báthory alcanzó, más alla de todo límite, el último fondo del desenfreno. Ella es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible.

fuente: texto de ALEJANDRA PIZARNIK
fuente imagenes: luis royo--tierras altas; batory.com

11 Agosto 2006


Los poetas son precoces. Junto a la intensa emoción de su palabra, algunos hacen de su vida una metáfora fugaz e irrepetible. Después queda la obra y el mito. Tres ejemplos conocidos lo testifican: Sylvia Plath, Dylan Thomas y Alejandra Pizarnik.

Sylvia Plath (1932-1963)

La mañana fría del 11 de febrero de 1963, Sylvia Plath levantó sus 30 años de existencia. Era temprano. Lleva al cuarto de sus hijos, Frieda de 3 años y Nicholas de 13 meses, dos jarritas de leche, pan y mantequilla. Se encierra en la cocina donde deja dos cartas dirigidas a su médico y al notario, abre la llave del gas y mete la cabeza en el horno a cocer su cadáver.

La poeta de cabellos recogidos, con una mirada triste, que ahora sabemos apuntaba a la fama póstuma, apoya su cabeza en las sombras de una pared, sombras que amortajan esa semisonrisa de Gioconda trágica.

Con tan sólo 9 años, Sylvia envía al director del periódico Boston Sunday Herald un pequeño poema. En 1952 aparece editada en la revista Mademoiselle su primera narración que había ganado un concurso y coincide con su primer intento de suicidio. Deja una nota a su madre diciendo que se va de excursión. Se esconde en el sótano e ingiere una gran cantidad de píldoras para dormir. La encuentran al tercer día: le ha salvado la vida el exceso de píldoras que le han forzado a vomitar.

Un duro tratamiento psiquiátrico le devuelve a la vida y a la literatura. Conoce en 1956 en Londres al ya reconocido poeta Ted Hughes y se casan el 16 de junio haciendo coincidir la boda con el Bloomsday, el día que Joyce hace transcurrir la acción del Ulises.

Su marido, su "semidiós" como lo llamó pronto pasa a ser "un desaliñado que se hurga la nariz". Pero no puede vivir si él y su salvación está en la poesía.

En 1960 publica el Colossus y nace su primera hija Frieda. Un año más tarde se estrena en la BBC con un programa de poemas dramáticos, y conoce la relación amorosa de su marido con una editora de libros.

Escribe y escribe. En 10 días se agolpan gran cantidad de poemas que se publicarán en Ariel (1965). El nacimiento de su segundo hijo no salva su matrimonio.

Cuando finalmente se separa de su marido escribe compulsivamente sus mejores poemas y publica su novela La Campana de Cristal.

En su diario se agolpa las referencias: "Morir es un arte... Lo hago excepcionalmente bien". A un personaje le describe como "...era tan meticulosa para suicidarse como para la limpieza de su casa".

El último poema que escribe, la víspera del suicidio, es una despedida irrevocable.

FILO

La mujer alcanzó la perfección.
Su cuerpo
muerto muestra la sonrisa de realización;
la apariencia de una necesidad griega
fluye por los pergaminos de su toga;
sus pies
desnudos parecen decir:
hasta aquí hemos llegado, se acabó.
Los niños muertos, ovillados, blancas serpientes,
uno a cada pequeña
jarra de leche ahora vacía.
Ella los ha plegado
de nuevo hacia su cuerpo; así los pétalos
de una rosa cerrada, cuando el jardín
se envara y los olores sangran
de las dulces gargantas profundas de la flor de la noche.
La luna no tiene por qué entristecerse,
mirando con fijeza desde su capucha de hueso.
Está acostumbrada a este tipo de cosas.
Sus negros crepitan y se arrastran.

(De Ariel, 1965)

Dylan Thomas(1914-1953)

Se le consideró el poeta lírico más grande del S. XX en lengua inglesa. Alguien no visto desde los tiempos de Byron. Murió en el Hospital Clínico de Nueva York a causa de un shock producido por la bebida. Era un bebedor compulsivo. Llegaba a Estados Unidos y se transformaba. El tranquilo poeta que vivía en Gales, devoto con su padre y su madre, y cuidadoso y tierno con sus hijos se transformaba en América.

Hizo cuatro viajes a América, todos triunfales. En las universidades daba conferencias y recitales de sus poesías. Sus aptitudes de actor, en mezcla con sus singlares habilidades de bardo, hacían de él un personaje público atractivo, que no le importaba retratarse en los tentáculos de la bebida, como lo hacía en la encrucijada de su poesía.

Su bellísima esposa irlandesa Caitlin Macnamara, de la que tuvo tres hijos, soportaba las tempestuosas relaciones y traiciones. Pero Dylan Thomas, poeta, actor y guionista, escribía también su vida a su manera. Estimaba a los hombres que son capaces de amar generosamente, y para ellos escribía aunque algunos no pudieran entender su obra y acaso ni leerla. En cambio, profesaba desenvuelto desprecio por los pedantes y odiaba ferozmente a los ingratos.

También es un poeta precoz. A los 20 años sorprendió a la crítica con Eigthteen Poems. Cuando en 1952 , un año antes de su trágica muerte, se publicó el volumen de Collected Poems: 1934-1952 se le reconocía como un poeta que "...había conseguido la admiración de todos los poetas contemporáneos" cosa por demás difícil en un mundo de celos.

Una de sus obras más conocidas A Portrait of the Artist as a Young Dog (Retrato de un cachorro de artista) colección de cuentos en prosa poética que retrata la vida en Gales, como lo hiciera Joyce de Dublín.

En el otoño de 1953, su alcoholismo crónico le llevó a que los médicos le proporcionaran fármacos, con instrucciones precisas de su consumo, que nunca llegó a cumplirlas. La última noche de su vida bebió en proporciones incontrolables luego de un recital. Le llevaron a un centro de salud en estado de coma. Tenía 39 años. Mientras expiraba, sus amigos seguían bebiendo a su salud en el hall del Hospital de Nueva York.

VISIÓN Y ORACIÓN

Yo
tengo que yacer
quieto como una piedra
junto al tabique de hueso
de jilguero escuchando el
lamento de la madre oculta
y la oscurecida faz del dolor
que arroja el mañana como una espina
hasta que las matronas del milagro canten
y el turbulento recién nacido
me encienda su nombre y su llama
y rasgue el halado tabique
con su tórrida corona
y la oscuridad arroje
de su costado y
la transforme
en luz.

(De Collected Poems, 1952)

Alejandra Pizarnik (1936-1972)

Lo tenía todo: genio poético, padres compresivos, amigos y amantes que besaban el suelo que pisaba, y reconocimiento en vida, que fue incomparable al de cualquier otro poeta argentino. Sin embargo, una sobredosis de somníferos puso fin a su vida a los 36 años. Era su tercer intento, se había vuelto casi una rutina, con la que buscaba paliar una inexplicable dificultad de vivir que le asediaba desde la primera juventud.

Su imagen con un cigarrillo desafiante en sus labios, en esa cara de juvenil desamparo era la consumación del personaje que fabricó: "el alejandrino" mezcla de poeta maldito, chica mala, huerfanita y sonámbula en las cornisas de la locura.

Hasta los 24 años fue "estudiante" en Buenos Aires: Filosofía, Literatura, Periodismo, Arte. Nunca fue capaz de dar un examen en ninguna de las carreras que emprendió, pero publicó tres libros de poemas y con ellos se ganó un espacio en las letras argentinas. Con ese equipaje se fue al París de la posguerra. Cuatro años de espléndida creación intelectual, con sus mejores libros de poemas: El Árbol de Diana y Los Trabajos y las Noches.

Regresó en 1964 convertida en lo que más o menos es hoy, una figura legendaria, la poeta, un modelo. Su casa elegante estaba abierta y una corte extensa de admiradores pasaba por ella de día y de noche. Su obra no crece como antes y vuelve a París en 1969, pero la Ciudad Luz no brilla por la fatiga del "tiempo de los turistas". Regresa inesperadamente a Buenos Aires y pronto viene la primera intoxicación. Desde muy joven había consumido una asombrosa cantidad de pastillas, anfetaminas, analgésicos, antidepresivos y sobre todo somníferos, pues el insomnio fue su mal favorito, entre otros ficticios y reales, incluyendo la angustia que los abarcaba a todos.

La juventud era el rasgo que caracterizaba al personaje que inventó, el escudo con que se protegía del mito que le perseguía. Cuando este elixir se agotó tenía que cambiar de registro, pero necesitaba un cinismo y una estabilidad mental de los que no disponía. Con la muerte de Alejandra, el personaje siguió triunfando y al igual que su poesía se ha hecho indestructible.

ARTES INVISIBLES

Tú que cantas todas mis muertes.
Tú que cantas lo que no confías
al sueño del tiempo,
descríbeme la casa del vacío,
háblame de esas palabras vestidas de féretros
que habitan en mi inocencia.
Con todas mis muertes
yo me entrego a mi muerte,
con puñados de infancia,
con deseos ebrios
que no anduvieron bajo el sol,
y no hay una palabra madrugadora
que le dé la razón a la muerte,
y no hay un dios donde morir sin muecas.

(De Las Aventuras Perdidas, 1958)

fuente: por Óscar Jara Albán ----- enviado anonimo
fuente imagenes: luis royo, tierras altas

6 Agosto 2006

Por segunda vez, deseperados, lucidos, nos sumergimos en dos tragedias, las cuales claman de lo profundo del olvido un recuerdo, un poco de comprension de nuestros amigos lectores, la pesadez de la vida, la rutinaria forma, y quizas la sofocante razon, la cual no seria en esta vez un ancla con la cual se sostendrian nuestros protagonistas en tierra firme, quizas esa ancla se torno en un ave que los arrastraba hacia extrañas riveras, donde nadie, absolutamente nadie escuchaba sus quejas, y sus dolores.

LOS BOLSILLOS DE PIEDRAS

Adeline Virginia Stephen, después de su matrimonio Virginia Woolf, nació en Londres el 25 de enero de 1882 y nunca fue a una escuela, realizando sus estudios en su casa. Es considerada una de las mejores novelistas británicas, aguda crítica, sorprendió con su técnica del monólogo interior; su depurado estilo poético es considerado como una de las grandes contribuciones a la novela moderna. Su momento vivencial no fue fácil, ni por su ambiente social, ni personal e indudablemente se refleja en su obra. Ha sido considerada la madre del feminismo moderno.

Tuvo una infancia tortuosa, primero por la muerte de su madre en plena adolescencia, a esto le sucedió la muerte de su hermanastra Stella (1897), una segunda madre para ella. Ya adulta cuenta los abusos sexuales por parte de su hermanastro cuando ella tenía 6 años y en 1904, tras la muerte de su padre intentó suicidarse por primera vez. Provenía de una larga línea familiar de trastornos afectivos, tanto por su línea materna como paterna. Las características místicas de algunos de sus escritos y algunos signos poco típicos de su enfermedad alentaron las sospechas de que padecía esquizofrenia, sin embargo actualmente se considera que Virginia sufría de enfermedad Bipolar.

En 1905, al morir su padre, vivió con su hermana Vanessa y sus dos hermanos, en una casa del barrio londinense de Bloomsbury. Esta casa se convirtió en lugar obligado de reunión de librepensadores y antiguos compañeros de universidad de su hermano mayor. Era un grupo selecto de pensadores y artistas, fue conocido como el Grupo de Bloomsbury, allí participó su cuñado Bell y muchos otros intelectuales londinenses, entre los que estaba el escritor Leonard Woolf, con quien se casó en 1912. En 1917 ambos fundaron la editorial Hogarth.

En 1922 conoció a Vita Sackeville-West esposa de un diplomático y madre de 2 hijos con la cual entabló una relación sin que se disolviesen sus respectivos matrimonios. En 1930 conoció Ethel Smith, mujer de más de setenta años que se enamora de Virginia.

El 29 de marzo de 1941, tras su última crisis y de haber escrito dos cartas, una para su marido Leonard y la otra para su hermana Vanessa, se llenó los bolsillos de piedras y penetró al río Ouse donde murió ahogada.

Su amplia correspondencia y sus atormentados diarios, fueron publicados póstumamente.

Carta escrita por Virginia Woolf a su marido Leonard, momentos antes de ahogarse intencionadamente en el río Ouse.

28 de Marzo de 1941

Querido, estoy segura de que, de nuevo, me vuelvo loca. Creo que no puedo superar otra de aquellas terribles temporadas. No voy a curarme en esta ocasión. He empezado a oír voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy haciendo lo que me parece mejor. Tu me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todo momento todo lo que uno puede ser. No creo que dos personas hayan sido más felices hasta el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. No puedo luchar por más tiempo. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. Te das cuenta, ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer. Cuanto te quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte... todo el mundo lo sabe. Si alguien podía salvarme, hubieras sido tu. No queda nada en mí salvo la certidumbre de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo.
No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que nosotros hemos sido.

UN ANGEL CAIDO

1951. Luis Andrés Caicedo Estela nace en la ciudad de Cali, el 29 de septiembre, hijo de Carlos Alberto Caicedo y Nellie Estela.
de los escritores Colombianos, me atreveria a decir que no hubo alguien que describiera con tanta excelencia su generacion, y las venideras como Caicedo.
sus personajes ahogados en una profunda tragedia, niños sin rumbo, destinados a un suplicio sin fin, que encuentran su unica salida como remedio insano en la muerte.
Andres llenò sus dias con las lecturas de Poe Y Lovecraft, dejando aquellos maestros en su alma, las ambrosias del desconcierto, sus personajes que se abnegaban a envejecer por que como el decia "vivir mas halla de los 25 es una verguenza" por que quizas se perdia el genio, por que en esta sociedad el escritor, el artista, labra con sus manos armonicas su propia tumba.
por que el amor es una pompa de jabon que a la vez que te aprisiona, te sumerge, y al oir tañir las campanas se dilata y se rompe...
No se ah dicho de Andres el tipo de trastorno, solo su fuerte adiccion a las drogas, su continua depresion que podemos asociarlo como en la mayoria de los artistas al trastorno bipolar.
profeta de una generacion desencantada, angel caido, fue tildado en su epoca, la cual le fue ajena, mas en la cual dejo huella con sus continuos trabajos en ojo al cine, el atravezado, que viva la musica y una de sus mejores obras angelitos empantanados:

"no sabemos a qué obedece tu presencia, pero estás allí, amor, totalmente desarraigada de lo que nos rodea. Estás allí sólo para que podamos amar, dispuesta nada más a que nuestros cuerpos pataleén enchuspados en el tuyo y se revuelquen por turno o a un mismo tiempo en tus entrañas dulces y jugosas. Y ya lo ves, estoy hablando de ti otra vez, sé que no se puede, que es imposible, pero no importa, me gusta inventar. Nada importa si total, hundimos la cabeza entre tus senos y chupamos tu pelo como si fuera apio. Adivinarnos lo que estás sintiendo tu cuerpo cuando tus rodillas nos golpean, nos maltratan en su orden de que convirtamos todo lo que te pertenece en una bella masa líquida. Y vemos nuestras caras retratadas allí donde sabes que está la palabra felicidad escrita de la forma más desconocida. Yo le tomé una fotografía y al revelarla, no había más que un relampagueé manchoso. Ni siquiera una cámara fotográfica pudo llegar a recordarla. Ella metía la mano entre mis piernas y agarraba todo, y así dormía. Repetía que sólo nos tenía a nosotros, que fuera de nosotros no existía nada, porque juntos conjurábamos a la eternidad. Nos empujaba hasta el borde de la cama. Descolgaba las piernas y nosotros, apoyados sobre la pared, nos tirábamos de cabeza por el único camino que había en el mundo. Y nos dijo que se iba a ir, y la vieja Carmen que tocaba a la puerta, para que le apuraramos. Pero nosotros jamás saldremos. "

En la evolucion de las almas, el genio que fecunda los hombres, engendra seres dotados de un total conocimiento de si mismos y del universo, y llevan un estigma, una seña con la cual figuran por su perspicacia pero a la vez por sus turbulentas vidas.
aferrados a su yo, timidos, tartamudos, respiran arte, haciendo del mundo una sinfonia poetica y tal fue el caso de Andres:

"Anoche, dispuesto a lo que se llama proyectarme,te lo voy a contar, me averigue la direccionde una casa de putas y fui y todo y el portero me dijo como no joven entre, muy amable, queda en un segundo piso, unas mujeres bellisimas, habia un man que lo he visto en la universidad del valle y que creo que da claes y es de gafas y me miraba como con pena y viceversa, yo estuve viendo y me sirvieron trago y una pelada se mehizo al lado, se llama Maryuli, lindisima, me parece que lo unico barro son los dientes que a m me gustan grandes y a esa luz como rojiza no se los pude ver bien, estuve conversando con ella todo el tiempo y a cada rato venia un mancito a decirnos a la orden y la pelada tomaba rapidisimo whiskies con soda y yo solamente me tome un ron con coca-cola y trataba de conversar, la pelada me dijo unas 20 veces ¿que mas? ¿todo bien? y yo trataba de decirle lo ultimo que me habia pasado y de por que todo no hiba muy bien, en un principio me dio miedo tanta limitacion en el vocabulario, y quise huir, pero despues, no se, pudo haber sido un trago o una vez que ella se me acerco y olia a rico, tiene el pelo negro como ala de cuervo, y tipo de belleza de niña burguesa, te digoque yo nunca me habia imaginado eso, es una casa de mujeres bonitas, hay algunas grandes y otras chiquitas pero todas son bonitas, MARYULI, es la mas bonita, y no supe como decirle lo de la pinada, digo ¿vamos al cuarto o que? o ¿vamos un ratico? o ¿quieres estar conmigo?, que me parece feisimo, ademas cuando pense en esto ya lo que ella (y yo) habia pedido valia 255 pesos y yo pense con que mas, con la onda de que hay que llevar moneda para Bogota y todo eso, y mejor me fui, me fui contento por que al final estava conversando legal, la habia comprendido a ella, y sin nesecidad de hacerle preguntas como pero como te puede gustar lo que estas haciendo, no, sino conversando, diciendo cosas sin ningun problema, talvez sin mayor significado que el mero acto de decirla y ahora si recibir respuesta. cuando me despedi de mano y todo ella medijo que volviera y yo voy a vlver, palabra que he estado pensando en ella"
Andres caicedo

"Se puede decir que todos los personajes de sus escritos sucumben a este remolino en su búsqueda de lo esencial de las cosas de la vida como el amor, la pasión, la rabia, el sexo, el odio, los problemas familiares; son muchachos de la clase alta caleña que en dicha búsqueda se encuentran con jóvenes de las clases bajas del sur, estrellándose así con la realidad que, por estar oculta, mantenía el delicado equilibrio de sus vidas; como es lógico se desmoronan y caen por el abismo de lo incontestado. Pero este catastrófico fin, Caicedo lo muestra como un logro, como un llegar a la meta, porque alcanzaron la libertad con la muerte o marginándose totalmente de la sociedad que, de una forma u otra, viene siendo lo mismo
Colombia se ha caracterizado por tener un sistema incapaz de responder a los interrogantes que surgen entre la juventud; se ha conformado con aplastarlos, a veces de una manera cruda, con métodos como el estado de sitio, el toque de queda o el control violento a las manifestaciones. Otras veces de una manera más sutil pero no por esto menos brutal que las anteriores, se encarga de matar los sueños y los interrogantes desde la más tierna infancia. Se mutila la libertad desde el hogar; desde las aulas muere la independencia de pensamiento obligando al joven a ser como la sociedad lo necesita, a encajar perfecta y cuadriculadamente en ella. De los centros educativos surgen entes totalmente iguales los unos a los otros, entrenados paja consumir productos altamente publicitados y cumplir así con su función en el sistema.
Para alguien que vivió en una de las ciudades más violentas del país en la década de los 70's tuvo que haber sido imposible pasar por alto el atropello físico y psicológico de la sociedad hacia su juventud. Andrés Caicedo Estela, nacido el 29 de septiembre de 1951, plasmó en su obra el espíritu de estos tiempos que aún sigue igual, por eso sus escritos no pierden la vigencia y la rabia manifestada en el momento."

VANNESA YEPES
19 AÑOS - PEREIRA
FUENTE: Revista Camaleón N° 10. 1997

Jovencitos que sucumben, que en contrapsosicion con el tiempo se niegan a envejecer, y Andres,a la par que ellos se perdian en sus infancias frustradas, el mismo le decia un "No" rotundo a la vida, como se lo diria el 22 de junio de 1976, en una carta enviada a su amigo Isaac, la cual remite desde una clinica de reposo:

"no te habia respondido por que me encuentro en una clinica de reposo y tu carta de mayo 23 no me llego sino hasta hoy. a eso del 26 de mayo cometi un segundo intento de suicidio: me tome 125 pastillas de valium 10 y si no es por mi hermana, que viajo oportunamente de Cali a Bogota me toteo. Como 15 dias antes me habia tomado 25 de las mismas y cortado las venas con toda la seriedad del caso, mi familia decidio internarme: motivo: cumpleaños numero 25 en septiembre de este año y terribles celos por Patricia, infundados todos, pero es que la primera vez que me enamoro y la experiencia a resultado tenaz.
pero bueno, ella me ha visitado dosveces y me llama todos los dias y me ama muchisimo y yo ya estoy alejando de mi la idea del suicidio."

Pero Andres no resistiria mas esta vida imcomprensible que tragaba a sus hijos con desmesura, y plagaba sus cuerpos con la infestacion de la vejez. se inmortalizaria a la edad de 25 años pues siempre pensó que vivir más, era una pérdida de tiempo; se tomó 70 pastillas de Seconal y asi, con premura termino la carrera donde se hayo vencedor en el trono que igualmente dibujo en sus obras, en sus personajes doloridos, y enfermizos...

ANDRES GUTIERREZ

fuentes: biografias, andres caicedo. enciclopedia larousse
fuente imagenes: luis royo-- tierras altas.

30 Julio 2006


1853, al abrir la ventana del tiempo e incurcionando por las viejas callejuelas de Holanda nos encontramos con un recien nacido, vincent van Gogh años mas tarde ya despierto al mundo, aislado, marginado y a la vez victima del gran elixir: amor y comunidad, testarudo, desafortunado con su entorno, desadaptado, religioso en su juventud, afrontando en años siguientes su fracaso como maestro en inglaterra y teologo, por cuanto el estudio academico lo mantenia alejado de su principal objetivo, trasmitir el evangelio a las personas y por que consideraba:
"toda la unversidad, al menos a lo que respecta a la teologia es una increible engañifa, un criadero del fariseismo"
trabaja despues como ayudante y pastor de almas entre los mineros de Borinage, pero abandona hasta tal punto su aspecto externo, que un buen dia su padre lo va a buscar y se lo lleva de vuelta a casa. por aquel entonces tiene unos veintiSeis años, escribe algunas cartas a su hermano recopiladas por su cuñada J. Van Gogh Bonger, donde dejara atravez de sus letras develar su melancolia y su temprana enfermedad:
"Mi unica preocupacion es la siguiente ¿a que puedo servir? ¿no podria ayudar y ser util de alguna manera?" "Me dije volvere a tomar el lapiz, volvere a dibujar y todo ah cambiado para mi"

en esta fecha pone su genio a favor del arte. de formacion autodidacta, su educacion comienza en la casa paterna y la completa e la Haya, estudiando a ls grandes maestros holandeses en Amberes.1881,Van Gogh se enamora de ua joven viuda y escucha un "NO" como le ocurriria con su primer amor, una joven en el año 1873. poco despues acoge en su casa a una pobre y desamparada ebarazada, deposita en el todo su amor y toda su preocupacion hasta que finalmente se separa con dolor y muy apesar suyo de esta mujer intrigante y vulgar.En 1888 vive con su hermano Theo en Paris , conoce a los impresionistas, vive de la ayuda de su hermano hasta lo ultimo de sus días. En 1885 refiere en sus cartas una gama de trastornos físicos debido a la pobreza que afronta. Y a los pocos recursos que eran invertidos en colores y utensilios de pintura, Pocas veces come algo caliente, se alimenta durante largos periodos de pan y fuma en exceso para evitar las molestias del estomago vacío.
Se siente” físicamente débil” tiene “una sensación de debilidad en el cuerpo” en 1888 reanuda su correspondencia “ en verdad esto no podía seguir así, cuando te deje en la Garde du Midi, estaba desecho, casi enfermo, Convertido casi en un alcohólico para poder mantenerme en pie” “cuando me marche de Paris estaba claramente camino de sufrir una apoplejía, luego me cogio con fuerza cuando deje de beber y de fumar tanto, cuando empecé a reflexionar en vez de quitarme los pensamientos de la cabeza”
“ el estomago esta a un terriblemente débil, una simple copa de Coñac y me embriaga” “seguramente me repondré. Y el estomago esta muchísimo mejor desde el mes pasado, a un sufro a veces de fatiga y de estado de excitación involuntario”
Reanuda su trabajo de una manera exagerada, se levanta desde tempranas horas, se enclaustra en su cuarto y pinta hasta la noche, Vincent trata de evadir los pensamientos con trabajo, de ocupar su mente, algo que tratarían de alcanzar otros con la misma afección pero con lamentables resultados, un empeoramiento de su estado de animo, sufre Van Gogh trastorno bipolar, esquizofrenia, y hasta se le han diagnosticado mas enfermedades:
“mis huesos se partieron, mi cerebro esta totalmente trastornado, y ya no sirve para vivir, de suerte que debería ir al asilo” “siento también que me agoto y que la hora de la creación pasa, como va uno perdiendo las fuerzas con la vida…. A menudo me limito a ver el vacío”
Es sabido que en lo mas turbulento de las Psicosis o de el trastorno es imposible enfocar una idea a un patrón fijo, las divagaciones, alucinaciones y estados de amnesia hacen la labor cada vez mas rauda y heroica.

“no estoy enfermo pero lo estaré sin duda si no me alimento mejor y no dejo de pintar por unos días. Casi me ha dado la locura de Hugo Van Der Goes en el cuadro de Emili Wauters. Y si no fuera por que tengo algo a si como una doble naturaleza, mitad monje, mitad pintor ya estaría hace mucho tiempo sumido en la enajenación más absoluta como aquel. A un así no creo que mi locura sea la manía persecutoria, por cuanto mis sentimientos, en el estado de la exaltación se concentran siempre en la eternidad y la vida eterna. No obstante he de desconfiar de mis nervios.”
Vincent es conciente de su locura y de los achaques que le han sobrevenido bajo su salud quebrantada, su animo decae, es solitario, algo ajeno en su rostro hace que los demás observen en el a un ser diferente de la aglomeración que polula en la vieja Holanda. Precisamente en este periodo de crisis inminente encuentra compañía de la mano de Gaugin:

“por un momento tuve la sensación de estar apunto de caer enfermo, pero la llegada de Gaugin me distrajo, así que estoy convencido de que pasara” en 1888 su enfermedad se convierte en una psicosis, a partir de esta fecha Gaugin convive con Van Gogh.

UN DIA ANTES DE NAVIDAD:

Cuenta Gaugin en su carta:

“en el ultimo periodo de mi estancia, en aquel lugar, vincent se mostró extraordinariamente brusco y ruidoso, pero luego volvió a sumirse en su mutismo” “algunas noches me sorprendía viendo a Vincent levantarse y acercarse a mi cama. me bastaba decirle en tono serio ¿Qué te pasa Vincent? Para que tornara a acostarse sin decir palabra alguna y se durmiera como un tronco” “por la noche fuimos al café y el pidió un ajenjo no muy fuerte. De repente me tiro la copa a la cabeza con todo su contenido”
A la noche siguiente vería a Vincent abalanzarse sobre su persona con una navaja de barbero. Cuando Gaugin lo miro, Van Gogh se dio la vuelta, luego se corto un trozo de una oreja , lo metió en un sobre y lo llevo a un Burdel para obsequiárselo a una prostituta”

VIncent vivio primero en el hospital de Arles, luego en el manicomio de Sain Remy en las proximidades de su ciudad entre mayo de 1889 y 1890 y apartir de esta fecha en libertad, bajo la amistosa y sospechosa tutela del doctor Gachet. El 27 de julio al atardecer, se disparo un tiro en el pecho y murio después de conversar lucidamente con el doctor mientras se fumaba una pipa.
El 25 de julio escribe una carta a su hermano:
“hoy quiza me habria gustado escribirte muchas cosas pero se me fueron las ganas y lo considero del todo inútil”

El 27 de julio empezo una carta pero no la termino, ni la envio:

“sin embargo querido hermano hay algo que siempre te he dicho y que vuelvo a decirte con toda la gravedad, que puede dar el esfuerzo de un pensamiento obstinado en hacer todo el bien que pueda, vuelvo a decirte que siempre te considerare algo mas que un simple marchante de cuadros de corot, y que por mediación mia participas en la producción de algunos cuadros que se mantienen incluso en la confusion. Pues bien mi trabajo te pertenece, arriesgo mi vida por el y en parte he perdido la razon por el."
fallece entonces uno de tantos genios en vida consumido por el anonimato, victima como ya lo diriamos de una sociedad desencantada de la belleza y lo sublime, sus mismas palabras, las palabras nos ilustraron su desespero, y la salida turbulenta que encontro frente a la angustia y al caos que lo aprisionaba. un homenaje a un loco a un GENIO

UN DIBUJO, UNA MARCA, UNA MUERTE


la mañana del 23 de mayo de 1896, en la ciudad de Bogota el poeta Jose Asuncion silva va de visita donde su amigo y medico Juan Evangelista Manrique, con el pretexto de pedirle un remedio contra la caspa. recordaria entonces que Silva le pediria que le dibujara en la camiseta con un lápiz dermográfico el lugar exacto del corazón.
despues de aquel encuentro se despide de sus amigos, de su madre y de su hermana Julia, se acila en su cuarto, y con un sordo disparo donde horas antes se le habia dibujado un corazon dio fin a su tragica existencia.
el aire infestado, las tiranicas tragedias, la ruina inprevista lo arrojaron a la locura, a lo inimaginable de el abismo.
Silva crece dentro de un ambiente literario, donde las preocupaciones poeticas eran anteriores y superiores a todos los aspectos del conflicto vital. los amigos de su padre eran poetas, eruditos, periodistas, oradores o artistas , literatos de una actitud pasiva pero literatos casi todos de ellos .
silva fue un niño apacible, de infante leia a los Grimm, y a Andersen, los cuales marcarian una gran pauta en el resto de sus dias.

INFORTUNIO SILVA

por largo tiempo habia sido don Ricardo Silva propietario de un importante y acreditado almacen de mercancias en la ciudad de Bogota. cuyas ganacias le habian permitido llevar vida holgada y realizar numerosos viajes a europa.
en el año de 1884 contando con apenas 19 años Silva, fue designado socio de su casa de comercio para lo cual fue nesecario obtener la habilitacion de edad.
en 1885 el poeta viaja a Francia enviado por su padre, a raiz del regereso de su hijo, don Ricardo vuelve aemprender el viaje a Europa quedando por primera vez el poeta al frente de los negocios de su padre.
el infortunio que ah de acompañarlo hasta su muerte se desata sobre su vida en el año 1887, cuando en una mañana de junio en forma casi repentina fallece don Ricardo.
los años que precedieron a su muerte, su firma comercial habia experimentado perdidas de consideracion,debido a gran parte a las fluctuaciones de la moneda ocasionadas por los desastrozos efectos que sobre la economia del pais tuvo la guerra civil de 1885.
pero no fue solo la muerte de su padre y las grandes deudas economicas que le sobrevendrian, sino la muerte de su confidente, la extincion de su musa, su hermana Elvira, la cual nacida el 2 de abril de 1870 muere el 6 de enero de 1892 victima de una neumonia, Elvia era considerada como una de las muchachas mas bellas de la ciudad su muerte causa una consternacion general.
es este dolor el que subleva el refinamiento de los versos de silva, lleva al limite la expresion dolorosa en sus rimas, dando a la boca del publico habladurias de incesto y amores pasionales entre el y su hermana.
silva entonces sentiria aquel frio desconsolado, aquel frio de la muerte, aquel frio que pondria cardenas sus mejillas, yertos sus huesos y turbia su mirada:

"Senti frio, era el frio que tenian en la alcoba
tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
entre las blancuras niveas
de las mourtorias sabanas!
era el frio del sepulcro, era el frio de la muerte,
era el frio de la nada...!"

pero la tragedia no terminaria. regresando de Caracas naufraga el barco en que viaja y se pierde gran parte de su produccion literaria, segun decia una perdida de valor poetico irrecuperable, sumado con todos sus suplicios, Silva buscaria la muerte, la buscaria en su cuarto o en el campo santo, llorando como lazaro dentro de las cavernas, donde las animas lo alentaban a viajar a la boveda:

LAZARO

Ven, Lazaro, gritole
el Salvador, y del sepulcro negro
el cadaver alzose entre el sudario,
ensayo caminar a pasos tremulos,
olio, palpo, miro, sintio, dio un grito
y lloro de contento.
cuatro lunas mas tarde, entre las sombras
del crepusculo oscuro, en el silencio
del lugar y la hora, entre las tumbas
de antiguo cementerio,
lazaro estaba, sollozando a solas
y envidiando a los muertos.

FRAGMENTO
"Luego desencantado de la vida,
filosofo sutil,
a Leopardi leyo y a schopenhauer
y e un rato de spleen
se curo para siempre con las capsulas,
de plomo de un fusil"

sus acreedores aguzarian sus artimañas, y cada vez mas,encerrandolo en un circulo de presion, agotarian el bienestar de silva como el lo expresaria en sus cartas:

"muerto mi padre, al estudiar la real situacion de la casa, vi que no podia llenar los compromisos pendientes,que la casa estaba en quiebra"

"esa misma tarde mis acreedores, estaban informados de mi situacion, y todos ellos manifestaron disposiciones benevolas"

"la noticia de mi quiebra corrio por la ciudad"

"el dia de esa reunion de acreedores me presentaron el proyecto de cesion de bienes, entrega de mercancias, credito y dinero, todo cuanto poseia con con excepcion de los muebles de mi casay las joyas de mi madre, que to ofreci para el paso, y que los presentes no quisieron aceptar"

"voy a retarlo para que denuncie mis crimenes, por que tengo seguridad de no haber cometido ninguno"

"fuera de algunos volumenes de mi biblioteca sin valor material, (pues los que valian ya los entregue a mis acreedores) de seis vestidos negros muy usados, de veinte pares de botines ingleses, de mi reloj, de un anillo de oro, de un prendedor de cobarta e entregado todo"

"yo no se que resolvera usted al leerla. en la parte que va a hacerlo a usted considerarme como el mas grande de los ingratos y de los cinicos, he cedido a la presion que usted venia ejerciendo sobre mi hacia un año. yo no queria hablar y usted me ha hecho hablar. he cedido a la necesidad de decir todo lo que habia lastimado su proceder conmigo, al sentimiento que canta la vieja copla de:
por amarga la verdad
quiero echarla de la boca"

"si usted rehusa mi propuesta proceda al denuncio del crimen, yo no tengo abogados habiles que me dirijan como usted me dice en su carta ultima, por dos razones: 1. por que no tengo con que pagarlos. 2 por que no lo nesecito. si usted me ataca judicialmente no me defendere; si he delinquido, quiero ser castigado y pagar mi deuda a la sociedad en que vivo"

"para ese caso, solo tengo una suplica que hacerle: como al atacar a un adversario en duelo se le grita ¡en guardia!, deme usted aviso muy sucinto, muy breve, indicandome donde debo remitir mi primera declaracion, para que se inicie el proceso"

lo ya mencionado nos da una imagen clara, jose asuncion silva fue llevado a lo profundo del desespero, por los acontecimientos tan abruptos que le sobrevinieron, por sus acreedores, por la muerte de su hermana, asi lo plasmarian las cartas dias despues de la desaparicion de su hermana que redactaria su amigo jORGE ISAACS autor de la maria, para consolar a Silva:

"estas estrofas son el homenaje de mi cariño y gratitud en la tumba de su hermana. ¡todavia le quedaban a mi corazon muchas lagrimas!"
jorge isaacs


"su carta del 17, que muchas veces he leido, produce en mi animo indefinible impresion. lo que en ella dice de dolor que le tortura, los recuerdos que evoca y acaricia como para matarse, su ternura para la muerta adorada y casi divina, me quebrantan el corazon. lo que me habla usted de ese canto a Elvira -quizas el postrero del poeta que la conmovio en otros dias- es superior a cuanto yo puedo ambicionar y merecer. quedare recompensado, sobradamente, con su noble y leal afecto de amigo, y poseyendo todo lo que de ella me ofrece: su retrato, para que sea angel guardian de mihogar, y admirada, querida alli como yo la admiro y venero: los pañuelos que usó en horas felices, fragantes a un con el perfume de sus manos. Los he recibido en este momento. ¡que tesoros le cede usted al poeta y amigo! la gloria no es una alucinacion, un delirio insano, como lo creen algunos ciegos y ruines. aqui los tengo.... los guardare como las trenzas y juguetes de mi Clementina: fue la primera de mis hijas , el embeleso y alegria de mi casa, el consuelo mio.., todo para mi: y nos dejo cuando apenas contaba once años, el 10 de enero de 1869.
si el descanso viene- bien merecido sera despues de tan penosa y larga lucha- y mi vida se prolonga asi unos años, recompensa unica que mi familia ambicionaba, ya vera cuanto haremos y Elvira vivira mientras se oiga de nuestras estrofas un eco. el poeta-rey, hijo de Isai, lloraba su desesperacion, lamentandose de que sus muertos amados no volvian a el : Elvira vendra a nosotros ¿en nosotros no vive?.
ella anhelaba mi reposo y alivio, la prosperidad de mis trabajos- que todavia no sabe apreciar este pais- y a ella, a su poder de angel bendito y protector, tengo encomendado el exito final de mis esfuerzos. ¡y somos los incredulos y los ateos!... yo le pagare, regocijandola, en amor y beneficios a los pobres desamparados.
lo que usted piensa se haga en nueva york con el canto a Elvira, es demasiado. pero a ella le pertenecen esas estrofas, y por lo mismo, a usted. de ella son: ¿quien se atreveria afirmar que Elvira no las leyo antes que usted?
si las envia para que se haga esa edicion, le pido que antes me deje revisarlas unos momentos.
creo que estare mejor de aqui al sabado; si asi sucede, ire a abrazarlo en la noche de ese dia"
su leal amigo:
Jorge isaacs"

Nos queda la amarga idea , de saber que Silva nacio en la epoca equivocada, que la sociedad misma una noche le ofrecio un revolver para que aniqullara su genio, y nadie oyo el disparo, nadie abismo a su claustro para arrrebatar de sus manos el arma, solo se oyo un gran estruendo y la bala perforo el pecho, y se imprimio en su corazon.

ANDRES GUTIERREZ
UN HOMENAJE

fuentes: cartas a theo, obra completa de jose asuncion silva.
fuentes imagenes: luis royo-- tierras altas.

30 Junio 2006

La vida de Lovecraft es, en cierto sentido, tan fascinante como su obra. No precisamente porque la suya haya sido una vida aventurera. En todo caso, la aventura de Lovecraft transcurrió en su mundo interior, en su alma de soñador torturado por profundas contradicciones, en su dolor por sentirse un ser ajeno al mundo en que vivía.
Seguiremos a Rafael Llopis en su ya clasica biografía, que fuera publicada en la edición de los Mitos de Cthulhu de Alianza Editorial.
Howard Phillips Lovecraft nació en Providence (Rhode Island, Estados Unidos), el 20 de agosto de 1890. De sus progenitores no hay mucho para elogiar. Su padre, Winfield Scott Lovecraft, era un viajante de comercio pomposo y dictatorial que practicamente nunca convivió con su hijo y que murió cuando este tenía ocho años. Su madre, Sarah Susan Phillips, de la que él fue el vivo retrato, era neurotica y posesiva y volcó todas sus muchas insatisfacciones en el pequeño Howard. Continuamente le decía que era muy feo, que no debía dar un paso lejos de sus faldas, que la gente era mala y tonta, que, como sus padres provenían de Inglaterra, él era de estirpe británica y, por tanto, ajeno al terrible país en que vivían. Como era de esperar, se crió medroso y superprotegido, siempre entre personas mayores, solitario, fantástico y reprimido. En su "Introducción a la literatura norteamericana", Jorge Luis Borges nos dice que Lovecraft, «muy sensible y de salud delicada, fue educado por su madre viuda y sus tías. Gustaba, como Hawthorne, de la soledad, y aunque trabajaba de día, lo hacía con las persianas bajas.» Se crió sobreprotegido y solitario, leyendo en la gran biblioteca de su abuelo.
Apenas jugaba con otros niños y, cuando lo hacía, le gustaba representar escenas históricas o imaginarias. Los otros niños no le querían y él se refugiaba en los libros de la magnífica biblioteca de su abuelo materno. Desde muy pequeño sintió una morbosa aversión al mar ( según Wandrei, a partir de una intoxicación por comer pescado en malas condiciones). Se alimentaba de dulces y helados y desde niño sufrió terribles pesadillas.
Siempre fue ateo. Hablando de sí mismo en tercera persona, dice el propio Lovecraft:
"A pesar de que su padre era anglicano y su madre anabaptista, a pesar que desde muy pequeño estuvo acostumbrado a los cuentecillos de rigor en un hogar religioso y en la escuela dominical, nunca creyó en la abstracta mitología cristiana que imperaba en torno suyo. En cambio fue un devoto de los cuentos de hadas y de las Mil y Una Noches, en los que tampoco creía, pero los cuales, pareciéndole tan ciertos como la Biblia, le resultaban mucho más divertidos". Su afán de maravillas indica, sin embargo, que, tal vez por el ambiente, en que se educó, Lovecraft, radicalmente ateo, siempre sintió un profundo anhelo religioso que él mismo reprimió y sublimó.
A los seis años descubrió las leyendas del paganismo clásico y se entusiasmó, llegando incluso, como juego, a construir altares " a Pan y a Apolo, a Atenea, a Artemisa y al benévolo Saturno, que gobernaron el mundo en la Edad del Oro". A los trece años, influído por las novelas policíacas, fundó una "Agencia de detectives de Providence", que obtuvo cierto éxito entre los chicos del vecindario. Pero pronto se cansó de este juego y volvió a su soledad, a leer cuentos fantásticos y terroríficos, y también a escribirlos.
Su primer relato, La bestia de la cueva , imitación de los cuentos terroríficos de la tradición "gótica" , fue escrito a los quince años de edad. En su adolescencia, racionalista y lógico cien por cien, se dedicó a imitar a los escritores del siglo XVIII. Sentía predilección por todo lo antiguo, pero en especial por este siglo. Lovecraft era un reaccionario terrible. Sentía un miedo visceral por todo lo nuevo, e incluso deploraba la independencia de su país ( a la que denominaba " el cisma de 1776"). El se consideraba británico cien por cien y adoraba todo lo que le recordase el pasado colonial de su patria.
Educado en un santo temor al género humano (exceptuando de éste a las "buenas familias" de origen anglosajón), creía que nadie es capaz de comprender ni de amar a nadie y se sentía un extranjero en su patria. Para él, "el pensamiento humano... es quizá el espectáculo más divertido y más desalentador del globo terráqueo. Es divertido por sus contradicciones, y por la pomposidad con que intenta analizar dogmáticamente un cosmos totalmenteincógnito e incognoscible, en el cual la humanidad no constituye sino un átomo transitorio y despreciable, es desalentador porque , por su misma índole, nunca alcanzará ese grado ideal de unanimidad que permitiría liberar su tremenda energía en provecho de la raza humana". Unas líneas más abajo escribe: "El conflicto es la única realidad ineludible de la vida". Y él, incapacitado para la lucha, se encerró en el pesimismo de su soledad impotente, entre dos viejas tías solteronas, rodeado de muebles antiguos, y empolvados. Hasta los teinta años no pasó una noche fuera de su casa. Filosóficamente, se consideraba "monista dogmático" y "materialista mecanicista" y era en realidad un esceptico radical, absoluto, autodestructor. Para él, el colmo del idealismo era pretender mejorar la situación del hombre.
Y así fue su vida, que luego se convirtió en leyenda: una vida de penuria económica, de represión y soledad, de amargura y pesimismo. Odiaba la luz del día. Pero en las noches revivía para leer, para escribir, para pasear por las calles solitarias - sin enemigos ya - y, sobre todo, para soñar. Lovecraft vivía por y para sus sueños. En ellos experimentaba "una extraña sensación de expectación y de aventura, relacionada con el paisaje, con la arquitectura y con ciertos efectos de las nubes en el cielo". Este goce estético fue el que, según Derleth, le impidió suicidarse.
A los veintitantos años, Lovecraft abandonó su estilo dieciochesco y adoptó el de su gran ídolo de entonces: lord Dunsany. Los Cuentos de un Soñador, El Libro de las Maravillas y Los Dioses de Pegana se convirtieron en sus libros de cabecera. Y en 1917, a los veintisiete años de edad, publicó su primer relato fantástico: Dagon, en la revista Weird Tales. A éste siguieron otros, la mayor parte de los cuales se publicó en la misma revista.
En 1921 sucedieron dos que habrían de cambiar la vida del joven Howard. La pequeña fortuna familiar se había ido agotando y, por fin, cayó por debajo del mínimo vital. En el mismo año que falleció su madre, que hasta entonces lo había tenido poco menos que secuestrado. Howard se sintió en el vacío, perdido en el mundo, solo ante la sociedad hostil. Pero reaccionó en forma positiva. El sólo sabía una cosa: escribir. Y decidió ganarse la vida como escritor de cuentos de miedo, como crítico, como corrector de estilo, como lo que fuese, con tal que tuviera relación con la pluma. Y así, entre su flaca renta, y sus magros ingresos profesionales, fue tirando con más duras que maduras.
El trabajo, sin embargo, abrió notablemente su panorama social. A la fuerza tuvo que relacionarse con gente y, aunque sus cuentos pasaron inadvertidos para el gran público, hubo quienes se interesaron por ellos y escribieron al autor. Y este hombre tosco y aburrido que decía aborrecer al mundo - cuando lo que le pasaba en realidad es que se sentía o se creía rechazado por él - se convirtió de pronto, en sus cartas, en un muchacho alegre y entusiata, capaz de escribir larguísimas epístolas a cualquier lector adolescente y desconocido.
Y entre sus corresponsales - escritores conocidos, noveles o aficionados - se fue creando el que más tarde se llamaría "Círculo de Lovecraft". Lovecraft exultaba.
Sus cartas eran realmente prodigiosas y en ellas hacía gala de una gran cultura, de inagotable fantasía e incluso de un magnífico humor. Bautizó a sus corresponsales y amigos con nombres sonoros y exóticos: Frank Belknap se convirtió en Belnapius, Donald Wandrei en Melmoth, August Derlet en al Conde d`Erlette, Clark Ashton Smith en Klarkash-Ton, Robert bloch en Bho-Blok, Virgil Finlay en Monstro Ligriv, Robert Howard en Bob-Dos-Pistolas. El mismo firmaba sus cartas como "el sumo sacerdote Ech-pi-El" (transcripción fonética inglesa de sus iniciales H.P.L.), como Abdul Alhazred o como Luven-Kerapf. "Sus fórmulas de despedida - dice Ricardo Gosseyn - son casi siempre como éstas: Suyo, por el Signo de Gnar, Abdul Alzared; Suyo, por el Pilar de Pnath, Suyo, por el Ritual Gris de Khif,Ech-Pi-El". Los que sólo lo conocían por carta lo pintan como un hombre afable, bondadoso, cordial. Los que llegaron a viajar para conocerlo en persona corroboran esta impresión. "Era un hombre inteligente y objetivo"(Robert Bloch). "Era uno de los hombres más humanos y comprensivos que he conocido en mi vida" (Clifford M. Eddy Jr.).
"Poseía un encanto y un entusiasmo juveniles" (Alfred Galpin). "Jamás y de ninguna manera fue un hombre solitario y excéntrico. La lógica y la razón gobernaban todas sus actividades" (Donald Wandrei). Robert Bloch dice que, si bien es cierto que Lovecraft fomentó su propia leyenda, también lo es que viajó, que se escribió con mucha gente, que estaba al corriente de la filsofía, la política y laciencia de su época. "El cuadro del hombre retraído y solitario que persigue sombras y pasea de noche en antiguos cementerios-dice Bloch - no es completo". Y añade: "La rareza de Howard Phillips Lovecraft - si es que hubo tal rareza - residió en que su torre de marfil estaba mejor construída y era más bella que la mayoría de ellas; y que invitaba al mundo a compartir sus riquezas".
He aquí un Lovecraft radicalmente distinto del que conocieron los vecinos de su calle. ¡Curioso personaje!. Pesimista y entusiasta, amargado, amable, bondadoso, misántropo, utópico y soñador, vulgar, gris, avaro, generoso, ocultista y racionalista a la vez, amigo fiel y comprensivo, racista, materialista, humanitario, realista y fantástico, simpático, abierto, ateo, degenerado, loco, prodigio de inteligencia,creador de mundos, fracasado y triunfador, aficionado a los helados como un niño, y a los gatos como una solterona; ¿cómo era en verdad este hombre, alto y desgarbado, feísimo, de enorme mandíbula, ojos de pez, y voz chillona?. Pues es seguro que era todo eso y más. El hombre es siempre una estructura dialética de elementos contradictorios y, según unos ambientes u otros, según la gente que lo rodea, o su situación social, son unos u otros elementos los que predominan o son percibidos. Entre sus amigos se sentía admirado y querido, se sentía seguro y volcaba en ellos todo su amor reprimido. Ante la sociedad pragmática y violenta de su país era un hombre aterrado y retraído que soñaba con vagas utopías pacifistas. En contacto con los inmigrantes pobres, brotaba su orgullo aristocrático y los odiaba.
Sin embargo, Lovecraft, como todo ser humano, posee una riqueza que no puede reducirse a un esquema simplista. La amistad postal y multilateral del Círculo de Lovecraft pronto se reflejó en su obra literaria. Sus corresponsales empezaron a salir en sus cuentos. El Conde Derleth correspondía a Derleth. Dicho Conde aparecía como el autor de un horrible libro titulado " Cultes des Gules"; también como Danfort en Las Montañas Alucinantes o Wiltmart "El que Susurraba en las Tinieblas". Ashton Smith, como autor de abominables esculturas y de poemas cósmicos (lo que era en la realidad); Robert Bloch como Robert Blake, ocultista victma de sus propias magias... Por su parte, sus amigos hicieron aparecer a Lovecraft- como Ech-pi-El, como Luve-Kerapf, como Ward Phillips o bajo cualquier otro nombre - en sus propios relatos. Frank Belnap Long y Donald Wandrei despertaron también su interés por la fantasía científica. Y sobre todo, - cosa curiosa aunque lógica- esta apertura de horizontes hizo de él un escritor realista.
Pues, sí. El ha descrito con exactitud y convincentemente, a las zonas rurales de su Estado. El ha sabido pintar con suma claridad la decadencia de las gentes y de las costumbres de esa región. Por esa época Lovecraft se declara realista "Estoy plenamente convencido de que, en esencia, toda gente creadora es fruto que crece del humus de su propia tierra natal y de que ningún material literario se adapta a aquélla tan perfectamente como el rico colorido y los antecedentes históricos de ésta. Ya habrán observado Uds., que en mis cuentos he puesto mucho de mi propia Nueva Inglaterra". Fue historiador, economista y sociólogo de Nueva Inglaterra. "Las viejas calles de Providence, escribe W. T. Scott, han sido visitadas duarante generaciones por el mágico recuerdo de la intensa y oscura figura , a veces vacilante de Edgard Allan Poe. Creo que ahora podemos ver al fin, que otro caballero más delgado, ascético y alto se ha unido a él, se pasea con él y es más especialmente nuestro".
De ésta, su época de apertura, datan los Mitos de Cthulhu. El primero de sus relatos perteneciente a éste ciclo es La Ciudad sin Nombre (1921), que todavía conserva el estilo dunsaniano de su juventud. En El Ceremonial (1923) aún quedan algunos ecos dunsanianos, pero la acción transcurre ya en Nueva Inglaterra. Sus cuentos, aun los no pertenecientes a los Mitos, se sitúan ya indefectiblemente en su región natal, casi siempre en sus zonas rurales.
A partir de La Llamada de Cthulhu (1926), los mitos adquieren su forma adulta y definitiva, en colaboración con todo el Círculo de Lovecraft. Cada uno de sus amigos puso su granito de arena: uno se invento un nuevo Dios; el otro un nuevo libro de oscuro saber olvidado; el de más allá, una situación, un detalle, un ambiente. Los Mitos de Cthulhu son una obra colectiva que cristalizó en torno de un hombre solitario.
También de esta época de apertura social data su amistad con Sonia Greene, diez años mayor que él. Lovecraft era entonces un asiduo colaborador de revistas de aficionados y ella trabajaba en la United Amateur Press Asociation. Lovecraft, ante ella debió haberse sentido de nuevo un niño superprotegido y asustado parece haber visto en ella la imagen de su madre perdida, secretamente anhelada. Lo cierto es que se casarón en 1924, yendose a vivir a Brooklyn. Lovecraft sentía verdadero horror por el sexo. A los dos años decasados y se divorciaron tres años más tarde.
Tras la separación, lovecraft regresó a Providence y se dedicó a escribir, leer e investigar la historia de Nueva Inglaterra. Hizo algunos viajes pero, con el tiempo, se fue hundiendo en un creciente pesimismo y misantropía.
Lovecraft murío de cáncer intestinal e insuficiencia renal el 15 de marzo de 1937. Tenía cuarenta y siete años.
Cuando sus obras se publican en forma de libro en la década del ´45, comienzan las traducciones en francés y español, y crece su popularidad en la literatura europea y mundial. Su fama es póstuma y se debe principalmente a August Derleth (1909-1971), de Sauk City (Wisconsin, USA), amanuense y corresponsal.
En lengua española sus relatos son traducidos por primera vez en Argentina: en Buenos Aires la editorial Molino publica en la década de 1940 dos libros con relatos de Lovecraft. En 1957 Minotauro publica la antología titulada El color que cayó del cielo. En España, Alianza edita en 1968 Los mitos de Cthulhu, antología con relatos de Lovecraft y otros autores. Otras editoriales, como Bruguera, Ediciones de Bolsillo, Seix Barral y Acervo, también publicaron libros de Lovecraft. Sus relatos aparecieron también en numerosas revistas especializadas y fanzines españoles y latinoamericanos. En 1975 Jorge Luis Borges dedica un cuento a la memoria de H P Lovecraft, titulado "There are more things" (En El libro de arena).

27 Junio 2006

(París, 1740-Charenton, Francia, 1814) Escritor y filósofo francés. Conocido por haber dado nombre a una tendencia sexual que se caracteriza por la obtención de placer infligiendo dolor a otros (el sadismo), es el escritor maldito por antonomasia. De origen aristocrático, se educó con su tío, el abate de Sade, un erudito libertino y volteriano que ejerció sobre él una gran influencia. Alumno de la Escuela de Caballería, en 1759 obtuvo el grado de capitán del regimiento de Borgoña y participó en la guerra de los Siete Años. Acabada la contienda, en 1766 contrajo matrimonio con la hija de un magistrado, a la que abandonó cinco años más tarde. En 1768 fue encarcelado por primera vez acusado de torturas por su criada, aunque fue liberado al poco tiempo por orden real. Juzgado y condenado a muerte por delitos sexuales en 1772, consiguió huir a Génova. Regresó a París en 1777, donde fue detenido a instancias de su suegro y encarcelado en Vincennes. En 1784 fue trasladado a la Bastilla y en 1789 al hospital psiquiátrico de Charenton, que abandonó en 1790 gracias a un indulto concedido por la Asamblea surgida de la Revolución de 1789. Participó entonces de manera activa en política, paradójicamente en el bando más moderado. En 1801, a raíz del escándalo suscitado por la publicación de La filosofía del tocador, fue internadode nuevo en el hospital psiquiátrico de Charenton, donde murió. Escribió la mayor parte de sus obras en sus largos períodos de internamiento. En una de las primeras, el Diálogo entre un sacerdote y un moribundo (1782), manifestó su ateísmo. Posteriores son Los 120 días de Sodoma (1784), Los crímenes del amor (1788), Justine (1791) y Juliette (1798). Calificadas de obscenas en su día, la descripción de distintos tipos de perversión sexual constituye su tema principal, aunque no el único: en cierto sentido, Sade puede considerarse un moralista que denuncia en sus trabajos la hipocresía de su época. Su figura fue reivindicada en el siglo XX por los surrealistas.

Sobre REVISTA VIRTUAL POETAS ERRANTES

tu eres la visita numero: Revista virtual quincenal de sentido critico, cientifico, cultural y social que busca develar, acercar y promulgar un avance cristico e investigativo con aportes de los lectores, de otras revistas, blogs y de fuentes diversas. errantesgrupo@yahoo.es

Promociona y Comunidad

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com
Suscríbete a poetaserrantes
Suscríbete a poetaserrantes

POETAS ERRANTES

Paraiso Errante

Concursos Errantes

firma y servicios

comunidades errantes

mensajes en linea

mensajes en linea